10 cosas que debes saber sobre tus dientes

Cada uno de nosotros los tiene, pero casi nadie piensa en ellos: “los dientes”.
Los cepillamos por la mañana y por la noche (en el mejor de los casos). Una vez al año (con suerte) vamos al dentista a revisarlos. Mientras tanto, bombardeamos nuestro esmalte con ácido de fruta y azúcar, y los dientes lo soportan con valentía…

Aquí vienen… Las 10 cosas que debes saber sobre tus dientes…

 

  1. Nuestros 32 dientes son un pequeño milagro

La dentadura no sólo nos sirve para la masticación, también la necesitamos para la pronunciación y la articulación. Además, una dentadura intacta es un signo de belleza y salud.

 

  1. Castañetear tiene una función protectora en nuestro cuerpo

Cuando el miedo surge en nosotros, se pone en alerta nuestro sistema nervioso. Los músculos se contraen con tanta fuerza que comienzan a temblar. El mismo mecanismo comienza cuando tenemos frío. Cuando tenemos frío, el cuerpo empieza a tensar fuertemente los músculos para calentarse. En nuestra boca se activan los músculos de la masticación haciendo chocar la mandíbula contra el maxilar superior. Esto hace que nuestros dientes superiores e inferiores choquen y generen ese ruido que se suele llamar “castañeteo”.

 

  1. En el siglo XVIII, la higiene dental era considerada como impropia de los hombres

En realidad, no fue hasta el siglo XIX cuando la atención dental empezó a verse como algo natural dentro de la sociedad. Pero hasta entonces, las enfermedades dentales y el dolor dental no fueron considerados como el resultado de una mala higiene dental, sino tomadas como un castigo enviado por Dios.

 

  1. El esmalte dental es más duro y dura más que el hueso

No es raro que los arqueólogos encuentren fragmentos de dientes de personas cuyos esqueletos ya han desaparecido hace muchos años.

 

  1. La momia “Ötzi” ya sufrió hace 5000 años las enfermedades dentales

La momia del hombre de Similaun (también conocido como ötzi), vivió en los Alpes del Tirol del Sur (norte de Italia). Las investigaciones demostraron que no sólo tenía mala dentadura, sino que los nervios de sus dientes delanteros (los incisivos o paletas) estaban probablemente muertos por culpa de un accidente.

 

  1. Los dientes pueden ser la causa del dolor de espalda

Incluso la pérdida de un solo diente o la pérdida de alineación de los dientes puede tener consecuencias para toda la estructura del cuerpo y el organismo humano.
Motivo: la mandíbula está conectada con los músculos y los nervios que se encuentran en nuestra columna vertebral. Los posibles síntomas son dolores de: cabeza, dientes, cuello, oído incluso mareos,  o el bloqueo de la columna cervical. Los médicos hablan en estos casos de disfunción cráneo-mandibular (DCM).

 

  1. El uso del hilo dental es tan vital como el cepillado:

Nos elimina los residuos alimenticios donde el cepillo no llega y nos previene caries proximales y enfermedad de las encías, también nos ayuda a prevenir enfermedades cardíacas ya que se encuentra una relación íntima entre la enfermedad de las encías y las enfermedades cardíacas que padecen la población.

 

  1. Personas que se niegan a cepillar los dientes corren el riesgo de sufrir ataques al corazón

La falta de cuidado dental no sólo causa mal aliento y dientes en mal estado, sino también la aterosclerosis y los ataques cardíacos. Las zonas alrededor de las encías inflamadas pueden permitir la entrada de gérmenes en nuestro torrente sanguíneo. Además, es posible que la acumulación de bacterias en la superficie del diente afecte negativamente a la producción de azúcar de nuestro cuerpo.

 

  1. Las sonrisas de Hollywood son sólo fachada

Muchas de las  sonrisas blancas de las estrellas de Hollywood se deben a las “carillas dentales” . Se trata de carillas de cerámica fijadas en la superficie del diente, ocultando de esta forma la parte delantera.

 

  1. El cepillado dental excesivo puede dañar nuestros dientes y encías

Un buen cepillado debe durar no más de dos minutos con movimientos circulares y no agresivos cepillando tanto los  dientes como las encías con movimientos rotativos, el cepillado excesivo y brusco solo desgastaría la superficie dental.