IMPORTANCIA DE LA LOGOPEDIA EN LA ORTODONCIA

LA LOGOPEDIA:

Es la parte de la pedagogía que se centra en los trastornos de las comunicación y el lenguaje.
Los objetivos de un tratamiento ortodóntico-logopédico consisten en conseguir una estructura anatómica correcta de la cavidad orofacial y una correcta función de masticación, deglución y fonación. Todo ello tiende a conseguir una oclusión estable.
Es importante tener en cuenta que algunas maloclusiones pueden crear dislalias, alteraciones del lenguaje, como la mordida abierta anterior que es al falta de contacto entre los incisivos superiores e inferiores.

 

COMBINAR ESFUERZOS ENTRE LOGOPEDA Y ORTODONCISTA

  • Debe existir un trabajo en equipo entre el ortodoncista y el logopeda.
  • Durante la primera visita se realiza un examen ortodóntico con una valoración en las radiografías, además también un examen clínico miofuncional y una exploración otorrinolaringológica (si el niño presenta problemas de respiración).
  • En la segunda visita se observan los resultados de los estudios y se efectúa el plan de tratamiento. Es importante la valoración de un trastorno respiratorio, ya que podría alterar la utilización de los aparatos de ortodoncia.
  • En la exploración logopédica aplicada a la ortodoncia se debe averiguar la competencia de las estructuras orgánicas relacionadas con el habla, la deglución y la masticación. Debe tenerse en cuenta la forma, el tamaño y las interrelaciones entre estas estructuras (factores anatómicos), así como su funcionalidad (factores fisiológicos).
  • El momento óptimo para iniciar el tratamiento se considera a partir de los 6 años. En esta edad, los primeros molares definitivos ya han erupcionado y se produce una maduración funcional. El tratamiento en estas edades conjunto entre logopedas y ortodoncistas es lo más frecuente dado que el intercambio de informaciones entre ellos es imprescindible para el éxito del tratamiento. Se tiene que tener en cuenta que el tratamiento de logopedia definitivo no habría que darse antes de la corrección de la mordida.
  • Los hábitos que requieren una actuación conjunta entre el ortodoncista y el logopeda son todos aquellos que pueden condicionar una mala oclusión y una alteración del habla y de la funcionalidad normal de la cavidad oral.

LA IMPORTANCIA DE LA EDAD DEL PACIENTE

  • Desde la perspectiva de la logopedia hay que tener en cuenta y saber valorar lo que es propio de cada edad. Se tiene que ser capaz de mantener el cierre labial en reposo y durante la alimentación, así como ser capaz de articular la mayoría de fonemas de su lengua. Cuando eso no sucede así, está indicada la estimulación precoz de las funciones orales y de los órganos fonoarticulares.
  • La terapia miofuncional realizada por el logopeda está relacionada con la odontología por la relación entre los hábitos orales y las maloclusiones. Además, de por las alteraciones del lenguaje, entre otras más funciones en la odontología.
    Este tratamiento miofuncional se lleva a cabo mediante ejercicios con propósitos definidos y específicos, que sirven para estimular la musculatura, desarrollar habilitadas y concienciar el esquema corporal, partiendo del concepto de la acción muscular normal y anormal.
    El tratamiento se enfoca en la reducción lingual (en deglución atípica), en el equilibrio muscular prioral, en la correcta educación de la respiración nasal y sobretodo en la reeducación foniátrica.

Alteraciones bucales del recién nacido

Desde los primeros instantes de vida y crecimiento, el feto comienza ya a desarrollar las estructuras que formarán la boca, los dientes, el paladar, los labios o la lengua, entre otras. Previo al nacimiento del recién nacido los especialistas realizan controles de salud para comprobar el adecuado crecimiento y prevenir posibles problemas.

 

Entre las alteraciones bucales que se pueden encontrar en el recién nacido se hallan:

  • Quistes gingivales y del rafe medio palatino. Los quistes gingivales, suelen ser raros tras los tres meses de vida ya que van desapareciendo, son estructuras epiteliales embrionarias que se localizan tanto en los rebordes alveolares, los gingivales, como en la línea media del paladar duro, en el caso del quiste del rafe medio palatino. Los quistes gingivales, o también llamados perlas de Epstein, muchas veces son confundidos por los padres con el nacimiento de los dientes de leche, pues tienen una apariencia blanquecina. No requieren por lo general ningún tratamiento y desaparecen. Los quistes gingivales, o también llamados perlas de Epstein, muchas veces son confundidos por los padres con el nacimiento de los dientes de leche, pues tienen una apariencia blanquecina. No requieren por lo general ningún tratamiento y desaparecen.

 

  • Quistes de erupción. Son lesiones benignas de los tejidos blandos y suele estar relacionado con la erupción de dientes. Según estudios surge de la acumulación de fluido o sangre en el espacio folicular y se manifiesta como un edema en el reborde alveolar. A simple vista puede provocar alarma pues el quiste puede tener un color negro azulado si es por acumulación de sangre. Si es persistente durante varios días es conveniente consultar con el especialista médico ya que puede estar obstaculizando que el diente rompa normalmente la encía.

 

La lengua también puede ser lugar para la aparición de alteraciones más o menos problemáticas en el recién nacido. Entre esos problemas destaca:

  • La úlcera lingual traumática, denominada enfermedad de Riga-Fede. Es una enfermedad benigna y poco común que se caracteriza por ulceraciones en la lengua. Está causa por el rozamiento continuo de la lengua contra los incisivos inferiores, una vez que estos ya han aparecido. Aunque lo más normal es que aparezca en la boca, también podría aparecer en labio, paladar u otras mucosas bucales. La úlcera lingual traumática es una afección molesta, pues suele limitar la alimentación. El tratamiento suele conllevar el pulido o tallado de los incisivos inferiores o incluso la protección con fundas de los dientes.

 

Por último, otra alteración que también afecta a la alimentación, al limitar los mecanismos complejos de succión de los bebés durante la lactancia, es;

  • La anguiloglosia o frenillo lingual corto. Así, la lengua se encuentra limitada y sujeta al suelo de la boca y no puede realizar los movimientos necesarios para que el recién nacido pueda mamar.
    El frenillo lingual se encuentra bajo y dentro de la lengua. Sin embargo, durante el desarrollo embrionario, en algunas ocasiones, los músculos hiogloso y geniogloso se separan mal, quedando el frenillo totalmente fuera de la lengua. La solución es la frenotomía, es decir, una incisión con anestesia local para seccionar el frenillo, el cual fuera de la lengua no tiene ninguna función específica por lo que no perjudicará dicha intervención al bebé y su futuro desarrollo.

 

Este tipo de alteraciones son fácilmente detectables por el pediatra y el odontopediatra gracias a  los numerosos controles que existen sobre el recién nacido, y todas ellas tienen solución y tratamiento en caso de requerirlo.

Una buena higiene bucodental ayuda a prevenir la artritis reumatoide

La artritis reumatoide es una enfermedad degenerativa de naturaleza autoinmunitaria que se caracteriza por:

  • Una inflamación crónica de las articulaciones que se muestran doloridas, tumefactas y rígidas.

 

  • Además de dañar las articulaciones y los tejidos que las rodean, la artritis reumatoide puede afectar a la piel, los vasos sanguíneos o determinados órganos, como el corazón, los pulmones, los riñones o los ojos, y causar manifestaciones generales como fiebre, cansancio, inapetencia, pérdida de peso, etc.

 

Según un estudio realizado por la Sociedad Española de Reumatología (SER) sobre la prevalencia y el impacto de las enfermedades reumáticas (estudio EPISER), se estima que en España más de 200.000 personas padecen artritis reumatoide y que cada año se diagnostican en torno a 20.000 casos nuevos.

Desde que Benjamin Rush, en el siglo XVIII, afirmara que la artritis sólo podía tratarse después de extraer todos los dientes permanentes en mal estado, han sido muchos los científicos que han estudiado la relación entre artritis reumatoide y enfermedad periodontal, dos desórdenes inflamatorios crónicos caracterizados por la destrucción de tejidos, la reabsorción ósea y la producción de citocinas proinflamatorias.

 

Es evidente que la prevalencia de enfermedad periodontal es mayor en pacientes con artritis reumatoide, y viceversa.

  • Los estudios demuestran que las semejanzas en la patogenia de ambas enfermedades son notables. Igualmente, evidencian cómo las dos comparten factores de riesgo comunes, como el tabaco, el efecto de la edad sobre el funcionamiento del sistema inmunitario, la exposición a microorganismos, el estrés o el nivel socioeconómico bajo. Y las asociaciones epidemiológicas, serológicas y clínicas entre un proceso y el otro también quedan demostradas con fuerza.

 

  • La bacteria Aggregatibacter actinomycetemcomitans, causante de la periodontitis, podría desencadenar la respuesta autoinmunitaria propia de la artritis reumatoide.

 

  • Algunos odontólogos han especulado sobre la posibilidad de que los pacientes con artritis reumatoide, por culpa de la limitación de movimiento de las manos, realicen una menor higiene bucodental y, en consecuencia, presenten mayor riesgo de enfermedad periodontal. Otros, sabedores de esta relación, recomiendan que los pacientes con artritis reumatoide extremen la vigilancia para detectar a tiempo la aparición de signos que indiquen presencia de enfermedad periodontal (encías enrojecidas, sangrado, etc.), para poder actuar lo antes posible.

 

  • Ensayos clínicos han demostrado que el tratamiento periodontal no quirúrgico reduce la inflamación sistémica y la actividad de la artritis reumatoide.

 

Motivar al paciente para que realice una higiene bucodental adecuada, que incluya el cepillado de los dientes a conciencia como mínimo dos veces al día con un dentífrico fluorado y el uso de colutorios adecuados, y para que tome las medidas necesarias para asegurarse un buen control de su salud periodontal, por ejemplo acudiendo regularmente al especialista, serán dos medidas clave que permitirán mejorar la clínica tanto de la enfermedad periodontal como de la artritis reumatoide.