Diastema: la moda de los dientes separados

El diastema es el espacio o hueco entre dos dientes. Los diastemas son, sobre todo frecuentes entre los dos incisivos centrales superiores, aunque pueden aparecer huecos entre cualquier par de dientes. La separación entre incisivos es muy frecuentes en niños con dientes de leche, pero tienden a desaparecer a medida que van creciendo y adquiriendo su dentición definitiva. También son frecuentes en adultos, y algunas actrices y modelos con los dientes separados han puesto de moda el diastema en los últimos años.

Causas del diastema;

  • Un diastema suele ser producto de un desajuste entre el tamaño del maxilar superior y el de los dientes: si estos son demasiado pequeños en relación al hueso, aparecerán los huecos interdentales que llamamos diastemas.
  • En las personas con diastemas en los incisivos centrales, a menudo, el frenillo que une el labio superior con la encía es demasiado grande, y crece hasta ocupar parte del espacio entre estos dientes.Este frenillo labial hiperdesarrollado los desplaza en direcciones opuestas, creando y agrandando el hueco entre los dientes separados que llamamos diastema.
  • Los diastemas también aparecen en las personas que tienen los incisivos laterales (los dos dientes más pequeños a ambos lados de los incisivos centrales) demasiado pequeños o ausentes, lo que causa que los incisivos centrales se separen para tratar de cerrar el hueco.

¿Cómo se corrige el diastema?

En sí mismo, el diastema no presenta riesgos para la salud oral, aunque muchas personas optan por realizarse tratamientos para mejorar el aspecto de su sonrisa. En ocasiones, el diastema suele ser parte de una serie de problemas de alineación que pueden corregirse con un tratamiento de ortodoncia.

  • A menudo (sin que importe el tamaño del hueco entre los dientes separados) deberán llevarse a cabo un tratamiento completo de ortodoncia, porque los movimientos de solo un par de dientes afectan a todos los demás (puede variar el tiempo en función del tipo de maloclusión existente).
  • Si la causa del diastema es, por el contrario un frenillo labial demasiado grande, existe un tratamiento de cirugía oral denominado frenectomía, que reduce su tamaño. Se trata de una operación sencilla y sin riesgos para el paciente.
  • En niños, la frenectomía suele ser suficiente para cerrar el hueco entre los incisivos, porque ya no ejercerá presión sobre los incisivos y los dientes se desarrollarán normalmente; los adultos deberán realizarse un tratamiento de ortodoncia complementario para cerrar el hueco entre los dientes.

Otros tratamientos para el diastema;

Otros tratamientos que pueden evitar la aparición del diastema por movimiento dental son los retenedores, que se colocan en la parte interior del diente. En algunos casos, si el diastema no es muy grande, y en función de su causa originaria puede recomendarse el uso de coronas o carillas, para mejorar la estética de la sonrisa.

Consulta con tu odontólogo qué tratamiento es el más adecuado en tu caso, y sigue sus recomendaciones para obtener la mejor sonrisa, con o sin diastema.

 

Riesgos de provocar un diastema de forma artificial:

La creación de un diastema es una técnica que últimamente se está poniendo de moda, lo cual ya hemos podido ver en caso de modelos y algunas personalidades famosas. Es importante tener en cuenta que se trata de una condición que conlleva riesgos para la salud bucodental y que debería ser tratada y corregida adecuadamente.

Los diastemas pueden ocasionar lesiones en encías, mayor riesgo de aparición de caries, ya que los restos de alimentos se alojan en los espacios interdentales con mayor facilidad, e incluso pueden darse problemas en el habla. Asimismo, la separación de los dientes también puede afectar a otros niveles, derivando en dolores de cabeza, mandíbula, oído y cuello debido a una incorrecta oclusión, así como movimiento de los dientes derivado del tratamiento ortodóncico necesario para abrir este espacio que no es natural, pues el movimiento de los dientes puede derivar en reabsorción radicular y ósea, con pérdida de inserción y consecuentemente, movilidad dental.