Estar estresado puede afectar a tu sonrisa

Después de las vacaciones de invierno llega la temida vuelta a la rutina: clases, trabajo, y mucho estrés diario. Estar estresado es perjudicial para nuestro cuerpo en muchos sentidos.

¿Sabías que uno de los menos conocidos es respecto la salud bucodental?

Pues sí: incluso tu sonrisa puede resentirse del estrés. En general lo relacionamos con los nervios y la ansiedad, los cambios de humor y de apetito… Incluso con dolencias como las cefaleas. Pero, ¿Y si esa inflamación o esa fisura en tu diente se deben también al estrés?

Otro factor a tener en cuenta es que en situaciones de estrés muchos pacientes abandonan su rutina de higiene diaria. El estrés también aumenta la tendencia a retomar hábitos perjudiciales, como el tabaquismo y el consumo de alcohol. Estos hábitos están directamente relacionados con patologías bucodentales muy graves, como el cáncer oral. muchos pacientes tienden a abandonar los hábitos de vida saludables. Así, se retoman hábitos perjudiciales como el consumo de alcohol y el tabaco.

De este modo el estrés puede alterar nuestra sonrisa. Pero, ¿De qué modo?

 

Cómo afecta el estrés a mi sonrisa (y cómo evitarlo)

La principal patología bucodental relacionada con el estrés es el bruxismo. Consiste en el hábito inconsciente de apretar y rechinar los dientes ejerciendo mucha presión sobre la mandíbula. En la mayoría de casos el bruxismo se da de forma nocturna, mientras dormimos. Esto hace que no nos demos cuenta de sus efectos cuando están muy avanzados: dolores de cabeza, fisuras dentales…

Aunque es difícil de detectar, se sabe que una de las principales causas del bruxismo es el estrés: Se calcula que hasta un 80% de casos de bruxismo se dan en pacientes estresados. Por ello frenar los niveles de estrés es un primer paso para evitar este hábito. A nivel profesional, los odontólogos pueden recomendar el uso de férulas de descarga, que impiden la mordida y frenan sus efectos.

Pero el estrés no sólo está relacionado con el bruxismo. También puede alterar nuestra sonrisa de otras formas menos directas:

  • Gingivitis y periodontitis. Consisten en la inflamación de las encías. Detectarlas a tiempo es esencial para evitar la pérdida del diente afectado.

 

  • Irritaciones bucales. Llagas, aftas… Se deben a diversos factores; entre ellos, estar estresado.

 

  • Xerostomía. El síndrome de la boca seca también se debe a un aumento de los niveles de estrés.

 

¿Cómo reducir el estrés y conseguir una sonrisa más sana?

Existen diversos trucos: escuchar música relajante, tomarnos las cosas con más calma, meditar… Practicar algún deporte también ayuda a liberar tensiones. La relajación para estar menos estresado puede ser la clave para sentirnos mejor y sonreír mejor.