El zumo de limón y cepillarte los dientes después de comer puede dañar tus dientes

Quizás parezca difícil de creer, pues mucha gente confía en las propiedades de la dieta de beber zumo de limón por la mañana o lavarse los dientes justo después de comer, pero efectivamente puede ser dañino para tus dientes.

Te explicamos por qué:

 

La nueva dieta de agua con limón daña los dientes

Una dieta muy de moda actualmente consiste en beber una taza de agua templada con zumo de limón por la mañana. Se dice que ayuda a adelgazar, a fortalecer el sistema inmunológico, a hidratar el sistema linfático, actúa como diurético natural… Pero lo que mucha gente que lleva a la práctica esta dieta diariamente no sabe es el nefasto efecto que puede tener en su salud dental. El limón afecta gravemente al esmalte dental y debilita los dientes, exponiendo la dentina, lo que ocasiona un aumento de la sensibilidad dental al frío y al calor y y haciendo que los dientes se amarilleen con el tiempo.

 

Lavarte los dientes justo después de comer tampoco te hace ningún bien

La acidez de los alimentos en la boca es neutralizada por la saliva de forma natural, pero requiere un tiempo. Cepillándonos los dientes justo después de comer estaremos frotando el ácido, el mayor enemigo de nuestros dientes, pues desmineraliza y debilita su superficie, haciéndonos más propensos a las caries, como demuestran varios estudios.

“Cuando comes o bebes algo ácido, el pH de tu boca disminuye y tarda un tiempo en volver a la normalidad”, según explica Jeffrey Cole, presidente de la Academia de Dentistas americana. Para evitar la erosión se debe esperar al menos 30 minutos desde el fin de la comida para cepillarse los dientes, y además es recomendable no enjuagar demasiado la boca después del cepillado, ya que hay que dejar los residuos de pasta en la boca.