PIERCING, EFECTOS Y CONSECUENCIAS PARA NUESTRA SALUD BUCAL

Podríamos definir el piercing como la perforación de la piel con el propósito de colocar joyas o aditamentos en lugares poco comunes, como puede ser el territorio oral.

El piercing es una práctica que data de la antigüedad, sin embargo ha ido ganando popularidad a lo largo de los años especialmente en la población adolescente y en jóvenes

Su significado responde normalmente a demandas estéticas y en ocasiones supone el simple deseo de mejorar la imagen. Los piercing orales y faciales son tan comunes como otros y por lo tanto, los odontólogos deben estar en posición de advertir a los pacientes de los posibles riesgos y complicaciones de esta práctica.

 

Complicaciones.

Existe un número elevado de complicaciones a la hora de realizar la perforación para colocar un piercing oral y todas ellas deberían ser convenientemente explicadas por la persona que lo realiza. Pero no solo pueden presentarse durante la colocación, pueden aparecer también poco después o incluso a largo plazo.

Las complicaciones más frecuentes derivadas de la perforación son;

  • Dolor y la inflamación: los tejidos circundantes empiezan a inflamarse, incrementándose el proceso durante los 3-4 días siguientes. Los ganglios submentonianos y submandibulares también pueden agrandarse por el proceso inflamatorio. Estos efectos pueden prolongarse algunas semanas.
  • Las infecciones: Este es otro riesgo importante a la hora de colocar un piercing . Entre un 10% y un 20% de todos los piercings se infectan localmente. Dado que en la boca existen bacterias, la perforación presenta un elevado riesgo de infección. Además, si el arete es manipulado aumenta este riesgo.Tras una colocación reciente, se deberá solicitar atención sanitaria si aparecen síntomas de bacteriemia como fiebre, escalofríos, temblores y un enrojecimiento circundante a la perforación. Podrían transmitirse virus como el HIV, el de la hepatitis B, C y delta, el del herpes simple o el virus de Epstein-Barr. Asimismo, podrían producirse infecciones por cándidas o bacterias como tétanos, las pseudomonas, los estafilococos aureus, los estreptococos, etc. La infección podría deberse a una mala higiene, al uso de instrumentos no estériles o a un mal aislamiento del campo local.
  •  Las hemorragias :también son una complicación posible durante la perforación, especialmente en un órgano tan vascularizado como la lengua, que contiene la arteria y la vena lingual con sus diferentes ramificaciones. La lengua es un órgano inervado por diferentes pares craneales como el nervio trigémino, el facial, el hipogloso y el glosofaríngeo. De esta manera, existe el riesgo de lesionar algún nervio durante la colocación de piercing, pudiéndose alterar el sentido del gusto o la función motora según cual se afecte.
  • Alergia y dermatitis: Una aleación del metal usado puede ocasionar susceptibilidad en la persona, produciendo alergia y dermatitis.
  •  Los traumatismos: son las lesiones más frecuentes descritas por el uso de los piercings intraorales.El contacto , así como el hábito de empujar y jugar con el piercing puede astillar o fracturar los dientes. También se pueden dañar las restauraciones si este golpea.
  • Recesión gingival: El trauma provocado por el contacto del piercing con el periodonto puede causar una leve, moderada o severa recesión gingival junto a lesiones en los tejidos vecinos.
  •  Halitosis y acúmulos de placa: La perforación lingual con un barbell puede provocar acúmulos de placa y cálculo supra y subgingival en dientes anteroinferiores, debido a que la esfera inferior del piercing contacta continuamente con los dientes. Este acúmulo también puedo provocar halitosis
  • Otras complicaciones: menos frecuentes son, por ejemplo, la malposición dentaria, que se explica por un desequilibrio de las fuerzas musculares de la lengua frente al orbicular de los labios y el anillo del buccinador.

¿CÓMO AFECTA LA MENOPAUSIA A LOS DIENTES?

Con una esperanza de vida de 85 años, a las mujeres españolas no les queda otra opción que sufrir las consecuencias de la menopausia durante el 40% de su vida. De hecho, el aumento en dicha esperanza de vida provoca, a su vez, un aumento en la incidencia de enfermedades asociadas a esta etapa.

El descenso en la producción de hormonas que comienza a producirse entre los 45 y 55 años de edad, además de los ya conocidos síntomas como los sofocos, los dolores de cabeza y la irritabilidad, provoca una mayor propensión a sufrir problemas bucodentales.

Así, la bajada de los niveles de estrógenos hace que disminuya el efecto inflamatorio de éstos en el cuerpo, lo cual afecta directamente en las encías; del mismo modo que la reducción de progesterona provoca una disminución de la densidad ósea de la mandíbula, poniendo en riesgo el sustento de nuestros dientes.

A pesar de todo, y gracias a los avances de la tecnología y la concienciación social, las mujeres de hoy en día pueden disponer de una dentadura sana hasta la ancianidad. Sin embargo, para ello, será necesario un cuidado especial de la higiene y visitar con regularidad al dentista ya que durante la menopausia se pueden padecer algunos de los siguientes problemas:

DOLENCIAS BUCODENTALES ASOCIADAS A LA MENOPAUSIA

  • Xerostomía o sequedad bucal: Durante la menopausia las glándulas salivales producen menos saliva por lo que se presenta sequedad bucal. La secreción salival es importante debido a su función de mantener los tejidos húmedos y a que favorece que la boca esté más limpia, regulando la cantidad de bacterias presentes en la boca. Su ausencia puede producir dificultades a la hora de saborear alimentos, tragar o incluso al hablar.
  • Gingivitis descamativa: Se caracteriza por la separación de las capas externas de las encías hasta el punto de dejar la raíz del diente expuesta, provocando sensibilidad ante agentes externos como bebidas o comida caliente o fría. También presenta el tejido gingival enrojecido y dolorido con probabilidad de sangrado. Una gingivitis descamativa no tratada a tiempo, puede derivar en una grave periodontitis, por lo que es recomendable mantener un control del estado de las encías.
  • Adelgazamiento de la mucosa bucal: Como consecuencia de la reducción en la producción de hormonas, las mucosas de la boca, al igual que las de todo el cuerpo, se vuelven más frágiles y su función protectora se debilita.
  • Caries radiculares: Como consecuencia de la gingivitis descamativa, al quedar la raíz del diente expuesta a agentes externos, y agravado por la sequedad bucal, existe una mayor probabilidad de desarrollar caries de origen radicular. De no ser tratadas, podrían llegar a provocar la pérdida de piezas dentales.
  • Síndrome del ardor bucal: Se trata de uno de los problemas posmenopáusicos más comunes. Se caracteriza por presentar un fuerte ardor y sensación de quemazón o picor que afecta principalmente a la lengua, y en ocasiones, a las encías y labios.
  • Deterioro dental: El envejecimiento va unido a una pérdida de brillo y opacidad en los dientes, que además hace que se vuelvan más amarillos. Pueden, también, presentar desgaste y apiñamiento, lo que contribuye a que la boca aparezca deteriorada, en general.
  • Enfermedades periodontales y pérdida de hueso: Existen numerosos estudios que demuestran que existe una relación directa entre las enfermedades periodontales y la osteoporosis. Y es, precisamente, durante la menopausia cuando estos problemas se agravan, ya que la reabsorción de hueso que suele afectar a todo el organismo, afecta de igual modo a la boca, poniendo en riesgo la supervivencia de los dientes con motivo de la merma de hueso maxilar. Es por ello, que será importante llevar un control por parte de un especialista para evitar, en la mayor medida posible, la pérdida de piezas dentales.

ALGUNAS RECOMENDACIONES Y LA IMPORTANCIA DE LA PREVENCIÓN

Si bien puede que la prevención no evite por completo la aparición de algunos de los problemas mencionados, es seguro que en gran medida mejorarán. Es por ello, que será vital realizar una buena higiene diaria para mantener bajos los niveles de placa bacteriana, para lo que se aconseja el uso del hilo dental y los enjuagues bucales además del clásico cepillado 3 veces al día. Y además:

  • Realizar al menos una visita semestral con tu odontólogo para que el realice las revisiones pertinentes para controlar los posibles cambios que surgen en esta etapa de la vida. Además, una profilaxis o limpieza dental profesional ayudará a mantener las bacterias a raya.
  • Evitar el tabaco, especialmente en los casos de sequedad bucal o síndrome de ardor bucal.
  • Consumir alimentos ricos en calcio y con vitaminas A, E y Cque fortalecerán tanto los huesos como la piel y las mucosas.
  • Beber mucha agua y, en aquellos casos de sequedad bucal, recurrir al uso de sprays hidratantes o colutorios.
  • Escoger una pasta de dientes con índices de abrasividad bajos para que no dañe tus encías y recurre a filamentos suaves en el cepillo de dientes para proteger el esmalte de tus dientes.

 

10 cosas que debes saber sobre tus dientes

Cada uno de nosotros los tiene, pero casi nadie piensa en ellos: “los dientes”.
Los cepillamos por la mañana y por la noche (en el mejor de los casos). Una vez al año (con suerte) vamos al dentista a revisarlos. Mientras tanto, bombardeamos nuestro esmalte con ácido de fruta y azúcar, y los dientes lo soportan con valentía…

Aquí vienen… Las 10 cosas que debes saber sobre tus dientes…

 

  1. Nuestros 32 dientes son un pequeño milagro

La dentadura no sólo nos sirve para la masticación, también la necesitamos para la pronunciación y la articulación. Además, una dentadura intacta es un signo de belleza y salud.

 

  1. Castañetear tiene una función protectora en nuestro cuerpo

Cuando el miedo surge en nosotros, se pone en alerta nuestro sistema nervioso. Los músculos se contraen con tanta fuerza que comienzan a temblar. El mismo mecanismo comienza cuando tenemos frío. Cuando tenemos frío, el cuerpo empieza a tensar fuertemente los músculos para calentarse. En nuestra boca se activan los músculos de la masticación haciendo chocar la mandíbula contra el maxilar superior. Esto hace que nuestros dientes superiores e inferiores choquen y generen ese ruido que se suele llamar “castañeteo”.

 

  1. En el siglo XVIII, la higiene dental era considerada como impropia de los hombres

En realidad, no fue hasta el siglo XIX cuando la atención dental empezó a verse como algo natural dentro de la sociedad. Pero hasta entonces, las enfermedades dentales y el dolor dental no fueron considerados como el resultado de una mala higiene dental, sino tomadas como un castigo enviado por Dios.

 

  1. El esmalte dental es más duro y dura más que el hueso

No es raro que los arqueólogos encuentren fragmentos de dientes de personas cuyos esqueletos ya han desaparecido hace muchos años.

 

  1. La momia “Ötzi” ya sufrió hace 5000 años las enfermedades dentales

La momia del hombre de Similaun (también conocido como ötzi), vivió en los Alpes del Tirol del Sur (norte de Italia). Las investigaciones demostraron que no sólo tenía mala dentadura, sino que los nervios de sus dientes delanteros (los incisivos o paletas) estaban probablemente muertos por culpa de un accidente.

 

  1. Los dientes pueden ser la causa del dolor de espalda

Incluso la pérdida de un solo diente o la pérdida de alineación de los dientes puede tener consecuencias para toda la estructura del cuerpo y el organismo humano.
Motivo: la mandíbula está conectada con los músculos y los nervios que se encuentran en nuestra columna vertebral. Los posibles síntomas son dolores de: cabeza, dientes, cuello, oído incluso mareos,  o el bloqueo de la columna cervical. Los médicos hablan en estos casos de disfunción cráneo-mandibular (DCM).

 

  1. El uso del hilo dental es tan vital como el cepillado:

Nos elimina los residuos alimenticios donde el cepillo no llega y nos previene caries proximales y enfermedad de las encías, también nos ayuda a prevenir enfermedades cardíacas ya que se encuentra una relación íntima entre la enfermedad de las encías y las enfermedades cardíacas que padecen la población.

 

  1. Personas que se niegan a cepillar los dientes corren el riesgo de sufrir ataques al corazón

La falta de cuidado dental no sólo causa mal aliento y dientes en mal estado, sino también la aterosclerosis y los ataques cardíacos. Las zonas alrededor de las encías inflamadas pueden permitir la entrada de gérmenes en nuestro torrente sanguíneo. Además, es posible que la acumulación de bacterias en la superficie del diente afecte negativamente a la producción de azúcar de nuestro cuerpo.

 

  1. Las sonrisas de Hollywood son sólo fachada

Muchas de las  sonrisas blancas de las estrellas de Hollywood se deben a las “carillas dentales” . Se trata de carillas de cerámica fijadas en la superficie del diente, ocultando de esta forma la parte delantera.

 

  1. El cepillado dental excesivo puede dañar nuestros dientes y encías

Un buen cepillado debe durar no más de dos minutos con movimientos circulares y no agresivos cepillando tanto los  dientes como las encías con movimientos rotativos, el cepillado excesivo y brusco solo desgastaría la superficie dental.

TRAUMATISMOS EN LOS DIENTES DE LECHE

Los golpes en los dientes de leche son muy frecuentes por caídas accidentales cuando los niños empiezan a caminar, mientras juegan, o por pérdida del equilibrio.

Es importante tener en mente que hay una estrecha relación entre las raíces de los dientes de leche que han recibido el golpe  y los dientes definitivos que se están formando debajo.Por este motivo el modo de actuar y el tratamiento de los golpes en los dientes de leche es muy distinto al de los dientes definitivos.

En general los dientes afectados son los incisivos superiores. Los incisivos de leche (0-6 años) se cambian alrededor de los 7 años. Entre los 6 y los 8 años es importante fijarse muy bien si se trata de un incisivo de leche o definitivo, porque las lesiones dentales que pueden ocurrir son muy parecidas en ambas denticiones, pero se tratarán de modo distinto.

 

¿Qué lesiones pueden producirse?

Pueden producirse hasta 14 tipos de lesiones dentales distintas.
Estas son algunas que requieren atención inmediata.

  • Rotura del diente (Fractura dental): puede ser casi imperceptible a un trozo grande.
  • Desplazamiento del diente (Luxación): el diente puede desplazarse lateralmente, hacia fuera (Extrusión) o hacia dentro (Intrusión).
  • Caída del diente por un golpe (Avulsión)
  • Fracturas óseas: En accidentes graves puede afectarse el hueso que sujeta los dientes.

 

¿Qué hacer?

  • Mantener la calma y concentrase en el bienestar del niño.
  • Lavar la herida cuidadosamente con agua.
  • Observar qué daños se han producido
  • Si hay heridas en los labios o la lengua haz compresión con una gasa para detener el sangrado.
  • Acudir a su dentista o a un servicio que disponga de urgencias odontológicas.

Primeros auxilios para el paciente con avulsión dentaria.

    1. Asegurarse de que el diente avulsionado es un diente permanente ya que los dientes temporales no deben ser reimplantados.
    2. Mantener al paciente en calma.
    3. Buscar el diente y cogerlo por la parte de la corona, evitar tocar la raíz.
    4. Si el diente está sucio dejar correr el agua del grifo durante 10 segundos, procurando no tocar la raíz. Sería ideal intentar reimplantar el diente y reposicionarlo en el alveolo. Hacer morder en un pañuelo para mantenerlo en posición.
    5. Si eso no fuera posible, poner el diente en un medio de conservación adecuado (vaso de leche, suero o soluciones adecuadas al efecto). El diente puede ser transportado, también, en la boca guardándolo entre los molares o en el interior de la mejilla. Evítese guardarlo en agua.
    6. Acudir de inmediato a un centro donde puedan recibir tratamiento dental de urgencia.

¿Es necesario ir al dentista?

  • Si falta un trozo de diente.
  • Si los dientes han desplazado o se mueven.
  • Si el niño no muerde igual que antes.
  • Si un diente ha saltado de la boca.

(Si no hemos encontrado el diente, el dentista comprobará que el diente no se haya desplazado completamente hacia dentro.)

Durante la visita el odontólogo explorará para ver que ha sucedido y hará pequeñas radiografías intraorales.

 

Complicaciones

Debemos vigilar la aparición de:

  • Inflamación en la encía
  • Aumento prematuro de la movilidad del diente
  • Aparición de un granito de pus
  • Cambios de color en el diente (amarillo, marrón, gris o rosa). En ocasiones los golpes en los dientes de los bebés pasan desapercibidos hasta que los padres detectan un cambio de color.

Si esto sucede es importante que lleves a tu hijo  al dentista, valorará el tratamiento más adecuado para prevenir defectos de formación en los dientes definitivos que aún están en desarrollo.

Estos defectos pueden consistir en:

  • Pequeñas manchas blancas o marrones.
  • Formación incompleta del esmalte o de la raíz.
  • Retrasar o impedir la salida del diente definitivo.

Son más frecuentes después de golpes importantes con desplazamiento hacia dentro (intrusión), diente que sale por completo (avulsión) o fracturas del hueso que sujeta los dientes.

Son necesarios los controles periódicos, controlándose hasta que salga el diente permanente con la frecuencia que indique el profesional.

 

Tratamiento:

Factores a tener en cuenta:

  1. Riesgo de daños en el diente permanente a causa del golpe o del mismo tratamiento.
  2. Cooperación del niño.
  3. Tiempo que falta para el recambio.
  4. Interferencias para morder.

La prioridad principal es prevenir daños en el diente definitivo que hay debajo.

El tratamiento puede consistir en conservar o extraer el diente si hay riesgo de dañar el diente definitivo.

En fracturas pequeñas se pule o repone la parte que falta, mientras que en fracturas grandes se trata el nervio, si es posible.

En desplazamientos leves se puede reposicionar el diente con mucho cuidado o dejar que lo haga por si mismo, depende del caso.
En desplazamientos graves  o dientes de leche que han salido por completo de la boca se preferirá la extracción del diente de leche.

XVII Congreso Nacional y V Internacional de la Sociedad Española de Gerodontología (SEGER)

 

La Dra. Ángela Sanz Sánchez asiste en estos días al XVII Congreso Nacional y V Internacional de la Sociedad Española de Gerodontología  (SEGER) celebrado en Estepona, donde en la tarde de ayer, participó en el  taller de cirugía mucogingival impartidopor el Dr. Antonio Murillo.

Seguimos actualizándonos para ofrecerles a nuestros pacientes las últimas técnicas y novedades en periodoncia e implantes.

LA AGENESIA DENTAL

¿Qué es la agenesia dental?

La agenesia dental o anodoncia parcial se define como la ausencia congénita de uno o varios dientes, sean temporales o permanentes, lo que supone un importante problema para que, quienes la presentan, tengan una oclusión correcta de la boca. En la actualidad se están investigando las causas de esta anomalía que se da con bastante frecuencia y que afecta especialmente al maxilar superior y a los incisivos laterales.

Hay que señalar que la formación de los dientes temporales se inicia en la sexta semana de gestación, mientras la de los dientes permanentes o definitivos se produce a partir del quinto mes, aunque los primeros molares se empiezan a formar tres meses antes del parto y los segundos y terceros después del nacimiento. Asimismo, la maduración de los dientes temporales comienza en el tercer mes de vida intrauterina y la de los permanentes inmediatamente después de nacer.

Es un proceso complejo que puede sufrir distintos tipos de alteraciones y resultar en una agenesia dental total de las piezas temporales y permanentes como consecuencia de un daño sufrido por la lámina dental, o a una o más piezas cuando esas alteraciones se localizan exclusivamente a la lamina de los gérmenes dentales.

 

Causas de la agenesia dental

No se conoce bien cuál es la causa de esta anomalía congénita, aunque se barajan distintas posibilidades, como procesos infecciosos sufridos por la madre (tuberculosis, sífilis, rubéola, etc.) o una displasia ectodérmica de origen genético.

De hecho, los niños que nacen con determinadas anomalías genéticas (síndrome de Down, labios leporinos, fisuras alveolopalatinas, etc.) presentan frecuentemente una agenesia dental, lo que ha llevado a aceptar que este problema tiene un componente hereditario ya que además se produce en distintos miembros de una misma familia.

 

Tratamiento de la agenesia dental

Se estima que actualmente la agenesia dental afecta a un 1-3% de la población, y debe tenerse en cuenta que puede generar importantes problemas relacionados con la oclusión dental y, por tanto, con la funcionalidad de la dentadura y la salud bucodental en general.

Para evitarlo, ante la ausencia de una o más piezas dentales se puede optar dos tipos de tratamientos diferentes: cerrando el espacio definido por el diente ausente de modo que los caninos puedan sustituir a los incisivos laterales, o, por el contrario, abriendo espacios que permitan colocar nuevos dientes (implantes) en sustitución de los que no se han desarrollado. No obstante, el implante también se puede realizar con la primera técnica, de modo que se ubique en la zona menos visible del maxilar.

La elección de la técnica más adecuada dependerá de los resultados de un estudio exhaustivo de la estructura dental y la relación entre la oclusión y el tipo de estructura facial.

BRUXISMO INFANTIL

El bruxismo es el hábito de apretar o rechinar los dientes.

Se trata de un problema que afecta a niños y adultos. Es común en la infancia, sobre todo entre los 4 y 6 años. De hecho, se estima que alrededor de un 80% de los pequeños han manifestado los signos del bruxismo en algún momento a lo largo de su infancia.

Existen dos tipos de bruxismo: céntrico, que consiste en apretar los dientes, y excéntrico, causado por el frotamiento de los dientes. Este problema puede surgir tanto durante el día como por la noche, y puede ser consciente o inconsciente.

 

El bruxismo nocturno, que es el más común, se produce debido a la contracción repetitiva y violenta de los músculos de masticación. Como resultado, los dientes rechinan unos contra otros, produciendo un sonido difícil de reproducir cuando estamos despiertos. Generalmente ocurre durante las primeras etapas del sueño, y cesa cuando el niño entra en la fase de sueño más profundo.

 

¿Por qué el bruxismo es peligroso?

Lo primero que impresiona a los padres es escuchar el ruido que hace el niño al rechinar los dientes. Luego, al ver cómo aprieta la mandíbula, les parece que se le van a romper los dientes. Esto no sucederá, pero si el bruxismo no se soluciona, puede provocar daños a la salud dental del pequeño.

El problema es que el bruxismo puede causar un desgaste en las piezas dentales. Al frotar constantemente los dientes, el esmalte se erosiona e incluso llega un momento en que puede afectar la dentina. Además, también aumentan las probabilidades de sufrir enfermedades en las encías.

En otros casos, el bruxismo infantil puede conllevar a una pérdida anticipada de los dientes, así como a una sobrecarga de las articulaciones temporo-mandibulares. La buena noticia es que estas lesiones no suelen ser permanentes ya que los niños aún deben perder los dientes de leche. No obstante, si el bruxismo continúa una vez que aparecen los dientes permanentes, puede afectar la dentición adulta.

 

¿Por qué ocurre?

Se debe aclarar que, en un primer momento, el bruxismo no es motivo de preocupación. En realidad, este fenómeno acompaña la dentición y estimula la formación muscular y ósea de los huesos del rostro. De hecho, este hábito suele desaparecer apenas salen las muelas y los incisivos permanentes. Por tanto, el tratamiento solo es necesario si el niño presenta inflamación de la mandíbula o dolor de cabeza y de oídos.

 

Cuando el bruxismo no se debe a un proceso fisiológico natural, puede estar causado por factores psicológicos o físicos. Por ejemplo, si el niño está sometido a situaciones estresantes, como puede ser una mudanza, el nacimiento de un hermano, la separación de los padres o el ingreso al colegio, el bruxismo puede ser una forma para liberar las tensiones acumuladas. No obstante, también puede tener una causa física, como una mala posición de los dientes al cerrar la mandíbula.

 

¿Cómo solucionarlo?

Ante todoes importante que el niño disminuya la actividad física y mental antes de irse a la cama. Es recomendable que se acueste lo más relajado posible. Puedes darle un baño caliente antes de dormir,

Consejos para mitigar los efectos que el bruxismo infantil puede provocar en tu hijo:

  1. Disminuye su actividad física y mental antes de dormir. Puedes usar técnicas de relajación, aromaterapia, un baño relajante antes de irse a dormir, pasear, leerle un cuento… Es importante que no se vaya triste o enfadado a la cama
  2. Evita que realice conductas parafuncionales, como morderse las uñas, labios u objetos (por ejemplo, lápices).
  3. Evítale ejercicios extenuantes.
  4. No dejes que se quede dormido con la televisión encendida.
  5. Si notas síntomas de apretamiento, llévalo a tu dentista. Puede que tu hijo esté desarrollando una maloclusión que agrave el bruxismo, por lo que es conveniente que sea diagnosticado por un profesional.

 

Si estas estrategias no funcionan, debes llevarle al dentista. En Sanz Dental valoramos los diferentes casos y, en función de la gravedad, se indicarán diferentes soluciones.

En definitiva, el bruxismo infantil se produce cuando el niño aprieta y rechina los dientes, normalmente mientras duerme, y los padres deben estar atentos a su evolución e intensidad, intentando reducir las posibles causas que lo provocan para que el niño duerma más relajado y tranquilo y evitar los problemas derivados de este trastorno.

Noticias curiosas :)

Buenos días de lunes!!

Vamos con una noticia que nos ha resultado, cuánto menos, curiosa…

Ya desde la época de Carlos IV vemos la importancia de lucir una bonita sonrisa, y aunque por aquella época la técnica no era aún todo lo perfecta que es ahora y, comer comer… no es que se pudiera a la perfección, la entonces Reina de España ya pidió que le realizaran una dentadura postiza a medida que resultaba impactante para todos aquellos que la rodeaban.

 

Buen comienzo de semana 🙂

 

http://www.abc.es/historia/abci-reina-espana-saco-dentadura-postiza-para-ensenarle-napoleon-dientes-negros-201701121735_noticia.html

Feliz San Patrick´s Day!🍀💚

🍀💚Feliz día de San Patricio!

 🍀💚Feliz San Patrick´s Day!

 🍀💚“Lá fhéile Pádraig sona dhuit!”.

CÓMO PREVENIR EL AUMENTO DE CARIES POR EL USO DE INHALADORES

En estas épocas de inicio de primavera son muchas las personas que sus alergias aumentan o el asma se agrava y tienen que ayudarse de inhaladores.

Es muy importante saber qué tipo de medicamento estamos  tomando y sus alcances en cuanto a los efectos secundarios que puedan provocar, ya que a nivel oral pueden perjudicar la salud de los dientes, por ello se debe tener precaución al respecto.
Es verdad que los inhaladores ayudan a mantener una vida más normal y aportan un respiro a las maltrechas respiraciones pero claro, también nos encontramos con algunos inconvenientes. Si no se usan estos aparatos de la manera adecuada pueden provocar una serie de consecuencias negativas para nuestra salud bucodental .
Los dentistas advierten el incremento del número de caries, no sólo por una deficiente higiene bucal sino también en personas que deben usar aerosoles para tratar patologías respiratorias. Existe una relación causa- efecto en este hecho porque el inhalador provoca efectos secundarios como la reducción progresiva de la segregación en la saliva y, en consecuencia se reduce la protección que ésta nos ofrece. Además de que los ácidos pueden atacar más fácilmente a las piezas dentales.

Cada vez que se usa un inhalador las partículas que entran en nuestra boca se depositan en las superfícies de los dientes y resecan mucho la boca.

La saliva tiene múltiples funciones; entre ellas tiene una función de proteger nuestros dientes.

Al producirse menos saliva por el uso del inhalador hace que la superficie de los dientes se reseque y queden expuestos a todos los elementos que nos entran en la boca a través de la respiración originándose así un medio propicio para la formación de caries.

El uso del inhalador no lo podemos evitar pero sí tener ciertos cuidados:

  • Enjuagarse inmediatamente tras el uso del inhalador
  • Beber mucha agua en aquellas épocas que necesitamos más el uso del inhalador de lo normal.
  • Revisar la boca en el dentista cada 6 meses.
  • Nunca cepillarse los dientes tras el uso del inhalador

Las medicinas están para curarnos pero a veces tienen unos efectos secundarios que con una buena información podemos evitar.

Una sonrisa bonita es una sonrisa sana. Para poder lucir una sonrisa repleta de confianza y seguridad debemos mantener una correcta y adecuada higiene bucal y estar a gusto con nuestra estética dental.

FELIZ VIERNES !