LOS EFECTOS DE CHUPARSE EL DEDO Y DEL CHUPETE MÁS TIEMPO DEL RECOMENDABLE

El reflejo de succión es uno de los reflejos con que los bebés nacen que les sirve para asegurarse el alimento (comer les calma el estómago pero también les tranquiliza a ellos, porque succionan) y que les ayuda a recuperar el estado de calma que se altera por vivir en un mundo que no comprenden donde muchas cosas les asustan.

Para que ese reflejo pueda activarse necesitan algo que succionar, principalmente el pecho materno, que es lo que la naturaleza ha previsto para ello, aunque los bebés que más necesitan succionar pueden llegar a aprovechar la forma de su dedo para hacerlo igualmente, tal y como muchos fetos hacen en el útero materno.

Desde el siglo pasado los bebés cuentan además con los chupetes, un sustituto del pecho materno que no alimenta pero que permite al bebé succionar y recuperar la calma, protector de la muerte súbita sobre todo en los bebés que no toman pecho (los amamantados suelen mamar por la noche, y la lactancia es protectora del SMSL), pero que utilizado por más tiempo del recomendable es nocivo, como lo puede llegar a ser también el dedo. Para que sepáis más de todo ello os contamos hoy cuáles son los efectos de chuparse el dedo y del chupete y cómo evitarlos.

 

Los efectos negativos de chuparse el dedo:

Mientras el bebé es pequeño no hay mucho problema en este sentido, precisamente porque aún es pequeño, aunque la madre debe tratar de ofrecer el pecho para que sea lo que succione en vez del dedo. En caso de que no sea amamantado, se puede ofrecer el chupete, que es más blando y que puede ser retirado más fácilmente que el dedo.

Cuando son más mayores, chuparse el dedo les ayuda a relajarse cuando están nerviosos, a calmarse cuando tienen hambre y aún no reciben alimento y a dormirse. Sin embargo, si se lo siguen haciendo más allá de los 5-6 años, cuando aparecen los dientes definitivos, y lo hacen relativamente fuerte, puede alterar de manera sustancial la forma del dedo pulgar (incluso hacerse heridas) y pueden sufrir una importante maloclusión de la mordida, ya que los dientes se adaptan para permitir el espacio en el que va el dedo.

 

Los efectos negativos del chupete:

El chupete no debe ofrecerse a un niño amamantado hasta al menos las 4-6 semanas de vida, porque lo ideal es esperar a que primero se establezca bien la lactancia materna y el chupete no interfiera. A partir de ese momento es opcional (como lo es para los bebés que no maman). Algunos bebés lo quieren y otros lo rechazan.

Los efectos negativos de usar el chupete más tiempo del recomendable son los mismos que en el caso del dedo, la posible maloclusión de la mordida si lo usan más allá de los 5-6 años comentados. Aunque este efecto suele ser menos acusado porque es más blando que un dedo, el chupete afecta en otros aspectos a los niños:

  • Los niños que usan chupete toman pecho durante menos tiempo.
  • Los niños que usan el chupete de manera intensa (que no solo lo usen para dormir y calmarse puntualmente, sino en más momentos del día) pueden ver afectado el desarrollo del habla, porque no permite los movimientos lógicos y naturales de la lengua y la boca en el día a día.
  • Además, los niños que usan demasiado tiempo el chupete pueden sufrir retrasos del hablaporque hablan menos.
  • Los niños que usan el chupete más tiempo, y no solo para dormirse, sufren un 33% más episodios de otitis.

 

¿Hasta cuándo dedo y hasta cuándo chupete?

A nivel de mordida, como hemos comentado, el mayor riesgo sucede cuando caen los dientes de leche y van a salir los definitivos. Para entonces lo ideal es que el niño o niña no dependa ya ni del dedo ni del chupete para dormir.

Pero como hemos dicho, el chupete se utiliza para más cosas que para dormir. Por eso la Asociación Española de Pediatría explica en un artículo  que lo ideal es que:

Para evitar otros efectos adversos del uso del chupete se recomienda, en todos los niños, limitar su uso hasta el año de vida, lo cual incluye las edades de máximo riesgo del SMSL y aquellas en las que el lactante tiene más necesidad de succionar.

Si se consigue quitar al año, perfecto. Pero si no se consigue, o si ni siquiera se intenta (porque yo creo casi nadie lo quita a esa edad), lo que hay que tratar es de evitar que el chupete se utilice por el día, o dicho de otro modo, limitar su uso solo al momento en que el niño tiene sueño y lo pide para dormir. Así no afectará a la forma de su boca, así tendrá libertad para hablar y así podrá aprender a hacerlo sin un objeto metido en la boca: ¿os imagináis ir por el mundo con un caramelo enorme continuamente? Seguro que hablaríais muy poco o nada.

¿Utilizar un cepillo de dientes eléctrico es bueno o malo para tus dientes?

Cada vez es más frecuente el uso de los cepillos de dientes eléctricos, al igual que también es normal que surjan muchas dudas y mitos, pueden hacer pensar si es adecuado o no utilizarlo para limpiar los dientes y la boca.

Aunque a día de hoy son muy comunes encontrarlos en las casas de muchas personas, y en las estanterías de muchas tiendas de electrónica e incluso en los supermercados, lo cierto es que hasta hace unos años su uso no se había extendido tanto. De hecho, en la actualidad es igual de sencillo encontrarnos con un cepillo de dientes eléctrico de la misma manera que podemos adquirir uno manual. Y, como ocurre con éstos, lo hay de distintas marcas y de diferentes precios, de manera que a la hora de elegirlos se abre ante nuestros ojos todo un abanico de posibilidades varias.

 

La realidad es que el cuidado de los dientes  es fundamental, siendo conveniente y adecuado realizarlo al menos 3 veces al día, sobre todo cada vez que comemos.

Si en algún momento te has planteado la posibilidad de probar con un cepillo eléctrico y empezar a limpiarte los dientes y cepillarte la boca con él, es bastante posible que te hayan surgido algunas dudas al respecto. ¿Es adecuado? ¿Es beneficioso? ¿Tiene algún tipo de contraindicación, o puede ser malo para la salud de mis dientes y para mi salud bucal?

 

A pesar de que existen muchos mitos al respecto, debemos tener algo claro:

  •  El uso del cepillo dental eléctrico es igual de seguro que el uso de un cepillo de dientes manual. De hecho, el cepillo eléctrico supone una mejora y optimización de recursos, al ser más efectivo en la limpieza gracias a su acción rotatoria. Se trata de un movimiento completamente seguro, que permite que el área de las cerdas sea más diminuta, de forma que alcanzan aquellos lugares que un cepillo manual difícilmente alcanzaría.
  • No obstante, eso no implica que el cepillo eléctrico sea mejor o peor que el cepillo manual común. Ambos son efectivos, pero lo cierto es que gracias a la cabeza rotatoria que posee el cepillo eléctrico tiende a limpiar mejor entre los dientes, evitando la formación de sarro. Además, el cepillo eléctrico es más efectivo a la hora de prevenir la caries dental, la periodontitis y la gingivitis.
  • Eso sí, no es aconsejable el uso del cepillo eléctrico a quienes tengan las encías sensibles, dado que este tipo de cepillo es algo más agresivo con ellas que el cepillo común. Si a pesar de ello quieres utilizarlo, debes tener presente hacerlo con cuidado y sin apretar las cerdas contra tus encías.

La masticación en los niños y su habla ¿Existe alguna relación?

Cada vez más niños acuden a la consulta del ortodoncista u odontopediatra por problemas en la oclusión dental; al ORL por obstrucción en la respiración nasal, o al logopeda por masticación ineficiente, hipotonía muscular, hábito de respiración oral, deglución disfuncional…

El sistema orofacial desempeña una serie de funciones: respiración, succión, deglución, masticación y habla. La respiración, succión y deglución son acciones innatas del ser humano, en cambio la masticación y el habla son aprendidas. Dichas funciones trabajan de forma conjunta y coordinada e influyen significativamente en el crecimiento facial; de tal modo que, si una sola función se  ve alterada, afectará en mayor o menor medida al resto, pudiendo repercutir en el desarrollo orofacial.

 

  • La masticación; es la función que se encarga de la preparación del bolo alimenticio para trasladarlo al esófago. Están implicados diversos grupos musculares coordinados para la preparación del alimento. Son cuatro pares de músculos, junto con la mandíbula.

Se inicia con la incisión, que supone la extracción y posicionamiento del alimento, en la que intervienen los incisivos centrales y laterales, participando fundamentalmente, los músculos maseteros y pterigoideos mediales comenzando con la secreción salivar. La trituración es la transformación del alimento en fragmentos más pequeños que se mezclan con la saliva. Intervienen los premolares y molares por acción del músculo temporal y una contracción alternativa de los músculos pterigoideos de ambos lados. El movimiento determinante es el de rotación mandibular (apertura y cierre bucal). La pulverización es la transformación del alimento en partículas.

La masticación es una actividad motora compleja que depende de características personales y de los alimentos que se mastican. Predominan los movimientos de descenso, ascenso y lateralidad de la mandíbula.

 

  • La función masticatoria ideal desde el punto de vista fisiológico es;

La masticación bilateral (de ambos lados) , ya que estimula todas las estructuras de sostén dentario, favorece la estabilidad de la oclusión y la higiene dental. Del mismo modo, favorece la apertura y cierre de la trompa de Eustaquio, la ventilación del oído medio y el drenaje de las secreciones.

En cambio, durante la masticación unilateral (un solo lado) trabajan únicamente las estructuras del lado de masticación, impidiendo en el lado inactivo el desgaste fisiológico de las cúspides dentarias. Esta masticación se genera cuando existen restricciones unilaterales condicionadas, por ejemplo por la presencia de dolor en la articulación temporomandibular, enfermedad periodontal, caries, ausencia de piezas dentarias, adaptación frente a interferencias oclusales o contactos prematuros.

 

  • El Habla;es una función que no posee órganos propios, sino que se produce por medio de órganos que pertenecen al sistema orofacial, lo que significa que las praxias alimentarias (movimientos masticatorios y deglutorios) son el soporte fisiológico del habla.

 

  • La Fonoarticulación; se produce gracias a la cavidad oral (dientes, labios, mejillas, lengua, paladar duro y blando), faringe, laringe, nariz. La producción de los fonemas depende de la conformación anatómica de estas estructuras, así como de su movilidad.

 

Un estudio sobre la “evaluación e incidencia de las alteraciones masticatorio-deglutorias en los trastornos instrumentales del habla” , concluye que de 132 niños evaluados, con edades comprendidas entre los 4  y los 8 años, el 92% presentó alteraciones instrumentales del habla y de la función masticatorio-deglutoria. En la entrevista con los padres de los niños evaluados, detectaron que el 100% de los niños que recibían dieta basada en alimentos de consistencia blanda (que no requieren prácticamente movimientos ni esfuerzo masticatorio), manifestaron dificultades en la masticación. El 42% de aquellos que recibían una dieta basada en alimentos de consistencias variadas presentaban igualmente dificultades para masticar, debido a maniobras facilitadores como cortar los alimentos en trozos muy pequeños, usar líquido para propulsar el alimento, poco tiempo empleado para comer o ahogos frecuentes al tratar de tragar una porción no masticada.

Por tanto, se concluye que existe una correlación entre los trastornos instrumentales del habla y de la función masticatorio-deglutoria.

Una dieta basada en  alimentos de consistencia dura, favorece la trituración contribuyendo a un adecuado desarrollo máxilo-dentario y de la funcionalidad respiratoria,  auditiva y articulatoria.

Consecuencias bucodentales de morderse las uñas

Morderse las uñas, es un hábito relativamente común que afecta a personas de todas las edades. Hay muchas teorías en cuanto a por qué las personas se muerden las uñas, pero la mayoría están de acuerdo en que frecuentemente está relacionado al estrés o puede ser una actividad que se obtuvo en la niñez.

Las estimaciones sugieren que el 30% de los niños, el 45% de los adolescentes, el 25%  de los adultos jóvenes, y el 5% por ciento de los adultos mayores se muerden las uñas, haciendo obvias las consecuencias estéticas.

Para algunas personas, el estigma social y la vergüenza sobre el aspecto de las uñas los hace que se depriman, se aíslen o eviten actividades que ellos mismos disfrutan. Sin embargo, más allá de esto, ¿existen razones para preocuparse del hábito de morderse las uñas frecuentemente?

 

RIESGOS POCO CONOCIDOS DE MORDERSE LAS UÑAS;

Morderse las uñas puede en realidad ser perjudicial, más allá de los efectos emocionales. Por ejemplo…

 

  • Bacterias que causan enfermedades

Las uñas son un lugar ideal para que las bacterias prosperen, y eso incluye a las bacterias potencialmente patógenas como la E. coli y Salmoinella (que se albergan en la parte inferior de las uñas).

A medida que muerden sus uñas, las bacterias se transfieren fácilmente a su boca y al resto de su cuerpo, donde pueden causar infecciones. En realidad pueden estar dos veces más sucias que sus dedos, teniendo en cuenta que son difíciles de mantener limpias, haciendo de este un punto de transporte primordial de organismos infecciosos.

 

  • Infecciones de uñas

Las personas que se muerden las uñas son susceptibles a paroniquia, una infección de la piel que ocurre alrededor de las uñas. Mientras mastica las uñas, bacterias, levaduras y otros microorganismos pueden entrar a través de pequeños desgarros o abrasiones, causando hinchazón, enrojecimiento y pus alrededor de la uña.Esta condición dolorosa podría requerir ser drenada quirúrgicamente.

 

  • Verrugas debido a las infecciones de VPH

Las verrugas en los dedos causadas por el virus del papiloma humano, o VPH, son comunes entre los niños que se muerden las uñas. Estas verrugas pueden propagarse fácilmente a la boca y labios mientras se muerde las uñas

 

  • Problemas dentales

Morderse las uñas puede interferir con la oclusión dental, o la forma en que los dientes superiores e inferiores se unen cuando se cierra la boca.

A nivel bucodental, morderse las uñas tiene diversas consecuencias.

  1. Desgaste dental. Estudios recientes han relacionado el hábito de morderse las uñas con el desgaste dental. Los dientes incisivos son los que más perjudicados se ven con este hábito.
  2. Problemas de mandíbula. Al morder las uñas ejercemos una presión y unos movimientos que fuerzan la mandíbula. Esto puede provocar, con el tiempo, dolor y complicaciones en los procesos de masticación y habla.
  3. Mal aliento. El conjunto de olores desagradables que proceden del interior de la cavidad también se conoce como halitosis. Las bacterias acumuladas en las uñas pasan a la cavidad oral y provocan este olor desagradable.

Según diversos estudios las uñas son una de las partes del cuerpo que más suciedad acumula. Así, es preferible abandonar este hábito perjudicial, algo que no resulta fácil. En algunos casos es necesaria la ayuda profesional. Existen diversas alternativas para dejar de morderse las uñas, algo que mejorará de forma significativa la salud de tu sonrisa.

Beneficios de las fresas en tus dientes

Estamos ya de lleno en la temporada de las frutas  de primavera-verano y una de las estrellas son las fresas, una de las frutas más completas para nuestra salud bucodental por su alto contenido en Xylitol.

Aunque pueda sonar contradictorio, existen multitud de alimentos que fomentan el buen estado de los dientes. Lejos de mancharlos o debilitarlos, hay varias sustancias que tienen presencia en algunos alimentos que consiguen el efecto contrario y que por lo tanto resultan altamente beneficiosos para nuestra dentadura.
Uno de estos alimentos, que otorga no solo beneficios en lo referente al estado de nuestra boca sino que también fomentan la salud en un nivel más general, son las fresas. Estas frutas además de contar con un sabor dulce y característico, el cual las ha llevado a consolidarse como una de las bayas más populares y favoritas por el público de todas las edades.

Las fresas aportan una larga lista de propiedades.

  1. Es un fruto que se caracteriza por su bajo contenido en calorías y grasas
  2. Ayuda a regular el tránsito intestinal  gracias a la alta presencia de fibra y por contener un número elevado de antioxidantes que impiden el envejecimiento prematuro y que aseguran el buen funcionamiento del organismo.
  3. Además, las fresas, cuentan a su vez con otro tipo de sustancias igualmente positivas para el cuerpo humano como son el Potasio, la Vitamina C, el Omega 3 o el ácido fólico.
    Sin embargo, sería un error pensar que los beneficios que atañe comer fresas se limitan a los citados anteriormente. Nada más lejos de la realidad, estas frutas inciden directamente en la salud bucodental.
  4. Las fresas, contienen un ácido conocido como ácido málico que posee una función blanqueadora además de ser capaz de eliminar las bacterias de la cavidad bucal asegurando así una sensación de limpieza e higiene.

Si nos sumergimos en la terminología científica, averiguamos que;

  • Esa sustancia que es capaz de asegurarnos la eliminación de las bacterias se llama Xylitol y es, en realidad, un polialcohol metabolizado por los  microorganismos que existen en nuestra boca.  Esta sustancia, aparte de luchar contra la eliminación de la placa dental, también ayuda a prevenir que se produzca una desmineralización abusiva en nuestra dentadura debido a la perdida de PH y que tiene como consecuencia  que nuestro esmalte sufra un desgaste.
    Este es el motivo principal por el que no podemos afirmar con rotundidad que las fresas y en concreto el Xylitol tengan la capacidad de blanquear por los dientes, sino que fortalecen y limpian el esmalte dental.  Por si fuera poco, esta sustancia también tiene la capacidad de estimular la circulación sanguínea en las encías y aporta, de esta manera, vitalidad a los dientes. Además también es capaz de estabilizar las caries agudas.

Sin dudarlo, podemos afirmar que las fresas resulta un perfecto aliado para mantener tu boca en perfecto estado y para cuidar al máximo tú  salud bucodental. Con sus múltiples propiedades se convierte en uno de los mejores remedios naturales, sano y con un sabor delicioso, que asegura una higiene dental y bucal. Si quieres que tu boca y tu sonrisa luzcan siempre lo mejor posible apuesta por las fresas y cuida tu salud.

 

Salud bucodental en bebés

Para mantener una boca sana durante toda la vida es importante comenzar desde la infancia. En el caso de los bebés, depende de los padres cuidar de sus dientes y encías. Tener la boca sana en esta etapa puede determinar un buen desarrollo bucodental en el futuro.

Tendemos a pensar en la higiene de la boca de niños y bebés centrándonos en los dientes desde el momento en que son capaces de utilizar, a su manera, un cepillo de dientes. Sin embargo, se debe prestar atención a la higiene oral del bebé incluso antes de la erupción dental.

¿Cuáles son las claves de la salud oral en bebés?

Los dientes de leche erupcionan en la boca pasados unos meses después del nacimiento, en función de cada niño. De hecho, hay bebés que ya nacen con algún diente. Y es que a partir de la sexta semana de gestación ya se comienzan a desarrollar las piezas dentales. En este sentido es importante que la madre mantenga una alimentación adecuada.

Salud bucodental en bebés: las claves

Una de las etapas más importantes en el desarrollo de los bebés es la lactancia. Este periodo también influye en su salud bucodental. De hecho la succión favorece un buen desarrollo de su cavidad oral. Según diversos estudios, los niños con una lactancia materna adecuada tienen menos problemas de mordida que aquellos bebés que comienzan antes con el biberón. Además, la leche materna contiene anticuerpos que favorecen el desarrollo de un esmalte sano y fuerte.

Existe la creencia de que la lactancia materna prolongada puede provocar caries. La realidad es que el origen de la caries está en la falta de higiene. Por ello:

  • Lo ideal sería limpiar la boca del bebé después de darle el pecho o de darle el biberón, para retirar los restos de leche y evitar su fermentación. Como mínimo debería hacerse una vez al día, preferentemente por la noche, introduciendo el dedo índice limpio,  y recorriendo con movimientos suaves y circulares la superficie de las encías, sus caras laterales, el interior de las mejillas, el paladar y la lengua. También se puede utilizar una gasa, previamente humedecida para no erosionar sus mucosas.
  • Cuando comience su dentición hay que poner especial cuidado en limpiar sus dientes desde el primer día. Su esmalte es todavía frágil y, por lo tanto, más vulnerable a los ácidos que las bacterias forman durante el proceso de fermentación. Se puede hacer frotándolos suavemente con una gasa empapada o con un dedal de silicona especial para bebés.
  • Llegado el momento de la alimentación complementaria sería recomendable no probar su comida con los cubiertos que se utilizan para él, evitar soplar sobre los alimentos para enfriarlos. Debemos saber que se le pueden transmitir bacterias de  nuestra saliva y que la flora bacteriana de los bebés es diferente a la de los adultos. Por la misma razón, no deben probarse los biberones para saber si está a la temperatura adecuada, ni limpiar con nuestra saliva chupetes, mordedores, o cualquier utensilio que el bebé se lleve a la suya.
  • Debemos limpiar su boca después de darle alimentos ricos en carbohidratos (leche, papilla de frutas, de cereales, zumos, galletas, pan, arroz…) y, especialmente,  por la noche. Después de cada amamantamiento si continúa con lactancia materna a demanda nocturna y, si es artificial, tras el último biberón o después de cada uno que los que le demos durante la noche. Hay que tener en cuenta que cualquier alimento fermentable (incluida la leche materna, aunque en menor medida que la de fórmula) tiene potencial de generar caries y la salivación, que contribuye a arrastrar los restos alimenticios y contiene anticuerpos protectores, disminuye considerablemente durante el sueño.
  • Alrededor de su primer cumpleaños se puede comenzar a limpiar sus dientes con un cepillo de cabezal pequeño y suave, mojado y adecuado para su edad. No es necesario, ni recomendable, que se utilice aún un dentífrico, aunque sea infantil y mucho menos si contiene flúor. Lo más importante de la limpieza dental es el arrastre de la placa bacteriana, mediante una buena técnica de cepillado. Con el bebé sentado sobre nuestro regazo y su espalda sobre nuestro abdomen, podemos colocarnos frente a un espejo y  mover el cepillo con movimientos de arrastre desde las encías.  Hacia el segundo cumpleaños es un buen momento para que los niños comiencen a manejar el cepillo y a aprender, progresivamente,  a realizar la higiene dental de forma efectiva.

 

Cuidando la salud bucodental desde que somos pequeños conseguiremos un óptimo estado de salud al ser adultos. 🙂

 

Cerrado por vacaciones de Semana Santa

Buenas tardes! Os recordamos que Sanz Dental permanecerá cerrada mañana Jueves Santo y el Viernes Santo.

El lunes estamos de vuelta con una sonrisa 🙂

 

Que disfrutéis de estos días de vacaciones!!

Glositis, la inflamación de la lengua

La glositis es una inflamación de la lengua que provoca el aumento de su tamaño y la aparición de diferentes tonalidades rojas en la lengua y una apariencia suave en su superficie.

La lengua es un órgano muscular pequeño que se encuentra en la boca y permite masticar y tragar los alimentos, además de contribuir al habla.

A raíz de esta afección, las protuberancias pequeñas que están en la superficie de la lengua pueden desaparecer. Las papilas son muy importantes para la alimentación porque contienen miles de sensores diminutos llamados “botones gustativos”. Las inflamaciones graves que provocan hinchazón, enrojecimiento y dolor pueden afectar la alimentación o el habla.

Tipos

Existen varios tipos diferentes de glositis.

  • Glositis aguda: Es una inflamación repentina de la lengua que suele producir síntomas graves y aparecer durante una reacción alérgica.
  • Glositis crónica: La glositis crónica es la inflamación frecuente de la lengua y puede ser un síntoma de otra afección médica.
  • Glositis idiopática (glositis de Hunter): Se desconoce la causa de la glositis idiopática. Este tipo de glositis afecta los músculos de la lengua y puede provocar la pérdida de hasta el 50 por ciento o más de las papilas.
  • Glositis atrófica: La glositis atrófica se produce como consecuencia de la pérdida de una gran cantidad de papilas, lo cual provoca cambios en la coloración y la textura de la lengua. A raíz de este tipo de glositis, la lengua suele adoptar una coloración roja oscura.

 

Causas :

La glositis con frecuencia es un síntoma de otras afecciones, como:

  • Reacción alérgica a productos de higiene dental, comida, o medicinas
  • Boca reseca causada por el síndrome de Sjogren
  • Infecciones por bacterias, hongos o virus (incluso el herpes oral)
  • Lesión (pueden ser causadas por quemaduras, bordes ásperos de los dientes o dentaduras mal ajustadas)
  • Afecciones cutáneas que afectan la boca
  • Factores hormonales
  • Ciertas deficiencias vitamínicas

Síntomas :

Los síntomas de la glositis pueden aparecer de manera rápida o desarrollarse con el tiempo. Estos incluyen:

  • Dificultad para masticar, deglutir o hablar
  • Superficie lisa de la lengua
  • Lengua sensible, adolorida o inflamada
  • Color rojo pálido o brilloso en la lengua
  • Inflamación lingual

Los problemas o síntomas raros incluyen:

  • Vía respiratoria bloqueada
  • Problemas para hablar, masticar o deglutir

 

Riesgos

Es posible que corras el riesgo de padecer glositis si presentas los siguientes factores de riesgo:

  • si sufres una lesión en la boca
  • si usas frenillos o prótesis dentales que irritan la lengua
  • si tienes herpes
  • si tienes niveles bajos de hierro
  • si comes alimentos picantes
  • si tienes sequedad en la boca
  • si tienes una reacción alérgica
  • si tienes un problema en el sistema inmunitario

Por todo ello, ante cualquier síntoma extraño en la lengua, no dudes en acudir a tu odontólogo de confianza.

La importancia de una limpieza dental profesional periódica

La rutina diaria y todas nuestras obligaciones pueden provocar que demoremos visitas tan importantes como la limpieza dental realizada periódicamente en la consulta del odontólogo.

Ésta es, más que un hábito saludable, una necesidad a la hora de mantener la salud dental en un estado óptimo. Aun cuando se practica una buena higiene bucal, es casi inevitable la acumulación de placa bacteriana y sarro en la línea de la encía o el cuello de los dientes.

De hecho, la limpieza dental es la mejor manera de prevenir la aparición de la enfermedad periodontal (gingivitis y periodontitis) y, como consecuencia, evitar la pérdida de dientes por esta causa. Además, la limpieza dental permite también eliminar las manchas de los dientes causadas por el tabaco, el café, etc.

La frecuencia con que debe realizarse una limpieza dental varía en cada persona y de sus hábitos de higiene bucal.

Las personas con enfermedad periodontal podrían requerirla incluso cada mes y necesitarían la práctica de un curetaje para eliminar el sarro y la placa bacteriana acumulados por debajo de la línea de la encía.

Lo más importante es que después de una limpieza dental la higiene bucal es más sencilla y eficaz, al facilitar la limpieza en aquellos rincones que antes estaban obstruidos por el sarro.

Ciertos alimentos y bebidas pueden dejar manchas en los dientes, como el té, el café y el vino tinto. El tabaco también es una causa importante en la aparición de manchas.

La palabra profilaxis procede del griego. En realidad proviene de la palabra “prophylaxis” que se traduce con la palabra prevención. Esta palabra está formada por un prefijo “pro”, que hace referencia al tiempo (antes), y la palabra “phylax”, que significa guardián. El sufijo “sis” hará referencia únicamente a la acción.

Utilizamos el término profilaxis cuando queremos referirnos a las acciones que hay que llevar a cabo para prevenir enfermedades o, simplemente, para llevar un control de las encías, si hablamos de odontología.

La medicina profiláctica hace referencia al tipo de medicina que se ocupa de prevenir enfermedades u otros problemas. En este caso, no se trata de medicar una enfermedad ya presente. En definitiva, medicina profiláctica es medicina preventiva y el cuidado de la salud dental, es importante en la prevención de enfermedades locales y sistémicas. 

Los especialistas tratan de ofrecer consejo, inculcar rutinas beneficiosas para la salud de su paciente y, de esta manera, no llegar a tener que tratar enfermedades ya existentes.

 

Limpieza dental, Siempre en manos de expertos

Acudir al odontólogo es fundamental, ya que si la limpieza no la realiza un experto de forma profesional puede acarrear serios problemas de salud bucodental. El proceso de profilaxis dental dura alrededor de media hora (variable según el caso concreto) y para realizarlo, el odontólogo se ayudará de distintos instrumentos para limpiar las encías, eliminar la placa bacteriana y el sarro, así como para pulir los dientes. Este proceso es indoloro aunque algunos pacientes pueden notar ciertas molestias o sensibilidad en los días posteriores.

Cuida tu boca y protegerás tu corazón

En los últimos años diversos estudios han analizado la relación existente entre las infecciones bucales y las enfermedades cardiovasculares, ya que la boca puede ser portadora de bacterias que pueden pasar a la sangre y afectar a otros órganos, como el corazón.

Por tanto, no basta con una buena higiene bucal diaria sino que es necesario una visita anual al dentista con el fin de eliminar las bacterias. A aquellos pacientes con enfermedades cardiovasculares se les recomienda acudir al odontólogo cada seis meses para controlar la inflamación de las encías y las caries.

El odontólogo te ayuda

Aprovecha la cita para la limpieza dental para pedir consejo a tu odontólogo sobre la mejor forma de cuidar tus dientes. Él te orientará sobre qué cepillo, pasta y colutorio elegir, así como de la correcta higiene diaria que debes mantener para tener una boca sana.

 

Plasma Rico en Factores de Crecimiento PRGF®

¿Qué es el plasma rico en factores de crecimiento?

El plasma rico en factores de crecimiento es una tecnología biomédica desarrollada por BTI dirigida a estimular la regeneración tisular mediante la concentración y aplicación de los factores de crecimiento y otras proteínas presentes en el plasma sanguíneo.

La regeneración tisular depende de un complejo conjunto de mediadores biológicos, entre los que se incluyen factores de crecimiento, citoquinas y una matriz o “scaffold” que da soporte al nuevo tejido en construcción.

Gracias a estos mediadores se desencadenan efectos biológicos como la proliferación y diferenciación celular, la generación de vasos sanguíneos (angiogénesis) y la migración de las células al lugar de la lesión (quimiotaxis).

Ningún agente exógeno puede mediar de forma efectiva sobre todos estos procesos. Lo que hace la tecnología Endoret® (PRGF®) es facilitar los medios necesarios para el aislamiento y concentración de esas proteínas de la sangre implicadas en la regeneración tisular para su adecuada aplicación en el lugar de la lesión.

Así, la aplicación terapéutica de Endoret® (PRGF®) consigue reducir el tiempo y mejorar el proceso de reparación tisulaR

 

¿Cómo funciona el plasma rico en factores de crecimiento?

Mediante la tecnología del plasma rico en factores de crecimiento, a partir de un mínimo volumen de sangre procedente del propio paciente, podemos aislar y concentrar las proteínas responsables de la reparación y regeneración de los tejidos para utilizarlos terapéuticamente. Así, la aplicación del plasma rico en factores de crecimiento permite estimular y acelerar la recuperación de los tejidos lesionados.

En el vídeo se muestra el proceso de cicatrización de una herida tratada con la tecnología de plasma rico en factores de crecimiento desarrollada por BTI (imagen de la derecha) y mediante un tratamiento convencional (imagen de la izquierda). Como puede apreciarse, la cicatrización de la herida tratada con plasma rico en factores de crecimiento es cuatro veces más rápida.

 

Versatilidad

El plasma rico en factores de crecimiento es muy versátil y permite obtener hasta cuatro formulaciones terapéuticas diferentes a partir de la sangre del paciente, que se pueden adaptar a las necesidades clínicas de cada caso.

 

¿Qué son los factores de crecimiento?

Los factores de crecimiento son un conjunto de proteínas presentes en el plasma y en las plaquetas de nuestra sangre que desempeñan una función esencial en los procesos de reparación y regeneración de los tejidos, ya que desencadenan efectos biológicos como la proliferación y diferenciación celular, la generación de vasos sanguíneos (angiogénesis) y la migración de las células a los lugares donde es necesario que se produzca la regeneración (quimiotaxis).

Se puede considerar que los factores de crecimiento son los mensajes que utiliza el cuerpo para comunicar a las células cuándo deben crecer, diferenciarse o moverse para reparar una lesión.

 

¿Cómo se obtiene el plasma rico en factores de crecimiento?

La obtención de plasma rico en factores de crecimiento es sencilla: basta extraer al paciente un pequeño volumen de sangre y someterla a un proceso de centrifugación para separar las diferentes fracciones plasmáticas. Esto nos permite seleccionar la fracción que contiene la proporción adecuada de factores de crecimiento y además evitar los elementos que pueden interferir negativamente en el proceso de reparación.