Ácido Hialurónico: usos a nivel de la cavidad bucal

¿Qué es el ácido hialurónico?

El Ácido Hialurónico (AH) es un polisacárido formado por ácido glucurónico y N– acetilglucosamina. Se encuentra de manera natural en el ser humano (además de otros seres vivos) en articulaciones, piel y cartílagos, como parte del tejido conectivo, piel, ojos, cordón umbilical y líquido sinovial.

¿Cuándo fue descubierto?

El ácido hialurónico fue descubierto en 1934 por Karl Meyer y John W. Palmer, doctores del departamento de Oftalmología del Colegio de Médicos y Cirujanos la Universidad de Columbia (Nueva York), tras una extracción en los ojos (del humor vítreo) de ganado bovino. El nombre de ácido hialurónico procede de hyaloid (vítreo) y ácido urónico. También es conocido actualmente como hialuronano.

Es justo señalar que, 16 años antes, en 1918, Levene y López-Suárez consiguieron extraerlo, pero junto con otras moléculas, por lo que no aislaron ácido hialurónico propiamente.

Comercialmente, comenzó a utilizarse a partir de 1942.

¿De dónde se obtiene?

Inicialmente, se descubrió en el cuerpo vítreo del ojo de buey. Posteriormente, se descubrió otra fuente muy rica en ácido hialurónico, como es la cresta de los gallos. Otras fuentes de obtención de ácido hialurónico son el cordón umbilical, las aletas de tiburón, los huevos (cáscara), el pescado y fibras vegetales (sobre todo, las derivadas de la celulosa del pino).

¿Qué propiedades tiene?

Sus aplicaciones se deben a sus excelentes propiedades fisicoquímicas, como que es biodegradable, biocompatible, viscoelástico, no es tóxico, etc.

Tiene numerosas funciones fisiológicas y estructurales. No obstante, es parte del colágeno, componente mayoritario de piel y huesos.

Además, está involucrado en procesos de comunicación, migración, diferenciación, y regulación de procesos celulares en la matriz extracelular y activación del metabolismo celular.

¿Qué usos tiene en la cavidad bucal?

El ácido hialurónico tiene un papel clave en el tejido periodontal, ya sean tejidos blandos (encía, ligamento periodontal) como tejidos duros (hueso, cemento).

Propiedades:

  • Hidratante: la molécula de ácido hialurónico tiene gran capacidad de retención de agua, evitando que las células del cuerpo humano se deshidraten
  • Protección: el ácido hialurónico forma una barrera sobre heridas en las mucosas de la cavidad bucal. De esta manera, evita que las heridas puedan infectarse, favoreciendo así su curación.
  • Regeneración: AH promueve la migración y proliferación de fibroblastos, que maduran a miofibroblastos, encargados de la síntesis de matriz extracelular y de la deposición de colágeno en la herida.
  • El AH actúa en las distintas fases de la cicatrización (granulación, reepitelización y remodelación tisular) acelerando el proceso.
  • Antiinflamatorio: el AH puede actuar inhibiendo la acción de las moléculas proinflamatorias, además de inhibir la destrucción de tejido y acelerar la cicatrización.

Indicaciones:

  • Postcirugías:
    • Periodontal
    • Periimplantaria
    • Extracciones
    • Injertos
    • Colocación de implantes
  • Tratamiento de úlceras bucales