Tipos y causas del desgaste dental

La pérdida del tejido de la dentadura supone una lesión crónica. Esta, tiene distintas causas y consecuencias, y se clasifica por fenómenos distintos. Más pacientes de los que imaginas presentan este problema.

 

¿Qué es el desgaste dental?

Es el deterioro de la estructura dental. Comienza a producirse en el esmalte más duro, el cual recubre los dientes y va avanzando hasta alcanzar la parte más blanda, que es la dentina, en casos muy graves.

El esmalte es aquel que protege a la dentadura de los daños que pueda ocasionar la mordida o el contacto con alimentos o bebidas en condiciones extremas, bien sea muy calientes, fríos, ácidos, etc.

Este puede regenerarse de forma natural y combatir desgastes leves, propios de la actividad que se realiza cotidianamente (consumir sólidos y líquidos). Pero cuando este es severo y constante, se necesita intervención de un dentista para tratar el daño.

A raíz del proceso, el nervio del diente (pulpa), sufre daños que producen calcificación o fibrosis. Otras veces, ocurre estrechamiento de la cámara pulpar.

Tipos y causas del desgaste dental

Es importante que conozcas los distintos tipos de desgaste que puedes sufrir en los dientes, así como las causas de estos.

  • Atrición

Este desgaste fisiológico o patológico se produce por función o parafunción de la superficie dental. Es decir, por el contacto entre dientes. Bien sea por roces durante la masticación, disfunción o mal posición de las estructuras dentales.

Esta pérdida gradual del tejido es resultado de la actividad masticatoria o malos hábitos producidos por otros factores. Y se caracteriza por el aplanamiento de los bordes incisales; la zona de desgaste es lisa y pulida y cuando es severo, queda expuesta la cámara pulpar. Lo mismo ocurre con las superficies oclusales o palatales

Se produce en:

  • Áreas cuspidales.
  • Cúspides de soporte.
  • Superficies incisales.

La fuerza que se utiliza al masticar y/o morder varía entre 13 y 23 libras. Pero cuando existe el hábito de rechinar los dientes o rozarlos, bruxismo, esta puede multiplicarse hasta diez veces.

El bruxismo es una de las causas

Este es el hábito de apretar y frotar los dientes entre sí. Existen distintos niveles de fuerza y fricción en esta costumbre que generan diferentes niveles de deterioro, así como distintos dientes afectados.

El 80% de esta fuerza aplicada se produce en las noches, de manera inconsciente y se puede realizar por estrés o malos hábitos. Para solucionarlo existen las férulas de descarga. Estas, son hechas a la medida de la dentadura del paciente y se utilizan al dormir para amortiguar la fuerza que genera el bruxismo en ella.

  • Abrasión

En este caso, el deterioro es causado por agentes externos; y su grado depende del tipo de elemento que lo causa. Es un desgaste patológico en el que tiene efecto considerable el cepillado y factores dietéticos.

La fricción de cuerpos extraños produce daño localizado en la zona oclusal, incisal y/o cervical. Se ven afectadas las superficies de las raíces debajo de la línea de las encías y/o el esmalte que se encuentra justo encima de estas.

Sus causas son procesos mecánicos anormales, malos hábitos o consumo de sustancias abrasivas que son ajenas al aparato digestivo. Como, por ejemplo:

  • Hábitos higiénicos inadecuados.
  • Interposición e interacción con objetos entre dientes que pueden raspar o rozarlos.
  • Rechinar los dientes, rasparlos o rozarlos.
  • Uso inapropiado de palillos e hilo dental.
  • Ciertos aparatos dentales. Como retenedores, ortodoncia mal retirada o dentaduras parciales.
  • Mal cepillado: Muy fuerte, prolongado, en dirección horizontal y/o con sustancias abrasivas como bicarbonato de sodio.
  • Dieta con alimentos que puedan afectar los dientes. Como semillas de girasol, nueces y otros frutos secos duros.
  • Mordida de lápices, bolígrafos y otros elementos que no son para introducir a la boca.

Para tratar el desgaste del cuello del diente, se puede empastar el compositor y así solucionar la afección.

Cepillado agresivo como principal causa

Lo primero que se debe tomar en cuenta es el dentífrico y el cepillo que se utilizará. Estos elementos de mala calidad o con cerdas muy duras, pueden ocasionar daños graves en la estructura dental.

Estos desgastan especialmente el cuello del diente. Zona bastante delicada por estar cerca del nervio, es decir, puede ser causa de sensibilidad dental por alimentos e incluso por cepillado.

Otra recomendación, es cepillar los dientes de forma vertical, ya que la dirección horizontal hace que se ralle el esmalte y aparezca una milolisis con más rapidez.

Se debe realizar un cepillado adecuado. Cuidar su ejecución en cuanto a técnica, frecuencia, dureza y calidad de los productos que se utilizan.

  • Erosión

La erosión es el proceso de deterioro del tejido dental ocasionado por los procesos químicos que no implican las bacterias naturales del organismo. Las lesiones son redondas y poco profundas y ocasionan el hundimiento de la dentina y de dientes del maxilar.

Es especialmente causada por los ácidos que entran en contacto con los dientes y se puede presentar por:

Factores intrínsecos

  • Desórdenes alimenticios como anorexia o bulimia. Los pacientes con estos trastornos se inducen el vómito de forma constante. Por lo que los jugos gástricos afectan los dientes, se deteriora la cara posterior de estos. La persona con estos desórdenes debe buscar ayuda psiquiátrica.
  • Reflujo gástrico.
  • Vómito constante. Cepillarse después de vomitar es clave para evitar este problema dental.

Factores extrínsecos

  • Medicinas broncodilatadoras.
  • Consumo de vitamina C.
  • Toma excesiva de zumo de limón y naranja, bebidas carbonatadas, bebidas deportivas y/o energéticas.

Hoy en día, el riesgo a sufrir este tipo de desgaste dental es realmente alto. Esto, debido a las nuevas tendencias de poseer un peso corporal mínimo que supone nuevos hábitos alimenticios que afectan significativamente la estructura dental.

Las carillas de porcelana o coronas pueden ser la solución ideal para tratar el desgaste producido por las causas anteriores.

  • Abfracción

Las fuerzas extrínsecas generan este proceso gracias a la fatiga dental que se provoca, lo que produce la flexión y deformación biomecánica de los dientes. Esta se caracteriza por la pérdida del tejido dentario duro.

Afecta directamente la región cervical de estos por el estrés y la pérdida de esmalte en el fulcro, que es el cuello del diente. La fuerza masticatoria, causa un deterioro en forma de cuña y con ángulos agudos e invaginaciones circulares. Esta puede tener como consecuencia la pérdida de la superficie externa del diente.

Esperamos que hayas aprendido qué es, cuáles son los tipos de desgaste dental, sus causas y tratamientos. De esta forma, podrás lucir una dentadura impecable y, sobre todo, saludable.

¿Qué son las glándulas salivales?

Glándulas salivales

El correcto funcionamiento de las glándulas salivales es muy importante para mantener una correcta salud oral.

Un problema en las glándulas salivales puede disminuir la producción de saliva. La disminución de la producción de saliva causa sequedad de boca y caries dental.

En este artículo te explicamos todo sobre estas y la las patologías más frecuentes que pueden afectar a su funcionamiento. Te explicaremos todo sobre la importancia de la salud de nuestras glándulas salivales.

 

¿Qué son las glándulas salivales?

Las glándulas salivales son glándulas exocrinas del complejo digestivo superior. Estas segregan saliva.

Las glándulas salivales se diferencian o clasifican por  su tamaño y por la función que realizan dentro del cuerpo humano. Tenemos así las las glándulas salivales mayores y las las glándulas salivales menores.

 

¿Que es la saliva?

La saliva es un líquido de consistencia acuosa. Este líquido contiene proteínas, hidratos de carbono, glucoproteinas, electrolitos, células epiteliales descamadas y leucocitos.

Las principales funciones de la saliva son:

  • Iniciar el proceso de digestión de los alimentos mediante su humedecimiento y gracias a los enzimas que inician el proceso de digestión de los hidratos de carbono y grasas.
  • Ayuda a la masticación y deglución.
  • Controla el PH de la cavidad oral, es decir, tiene un efecto tampón.
  • Función antibacteriana y antifúngica.
  • Ayuda a la cicatrización de los tejidos orales.
  • Tiene una función antiinflamatoria.

La diminución en la producción de saliva no es una patología grave en sí, pero si puede comportar muchas molestias para quien lo padece y ser indicativo de otras patologías importantes.

 

¿Qué es un cálculo salival?

El cálculo de la glándula salival (sialolitiasis) es una concreción, principalmente de sales minerales de calcio (calculus) que se forma en los conductos de las glándulas salivales.

 

¿Cuáles son las glandulas salivales mayores?

Son tres los pares de glándulas salivales mayores. Son aquellas de mayor tamaño. Este grupo englobaría las glándulas parótidas, las glándulas sub-linguales y las glándulas submaxilares.

 

Las glándulas parótidas

Son glándulas de gran tamaño dispuestas bilateralmente (a ambos lados de la cara).

Discurren a través de estructuras importantes, que son: el nervio facial, la vena retro-mandibular y la arteria carótida externa y el inicio de sus ramas terminales. Estas glándulas son las que producen más cantidad de saliva.

 

Las glándulas sub-linguales

Se sitúan en el suelo o piso de la boca. Son las más pequeñas de las glándulas mayores.Estas se encuentran envueltas de tejido conjuntivo.

El conducto de Bartholin nace en la zona posterior de la glándula, al lado del conducto de Wharton, abriéndose por fuera de él. Este es el conducto excretor más grande de las glándulas sub-linguales.

 

Las glándulas submaxilares

Situadas a una profundidad mayor en el suelo de la cavidad oral a posterior. Llamas también glándulas submandibulares.

Se forma irregular y de un tamaño aproximado como el de una nuez. Producen una secreción musinosa acuosa llamada mucoserosa a trasvés del conducto de Wharton (tiene una longitud aproximada de 5 cm).

 

¿Cuáles son las glándulas salivales menores?

Estas son más pequeñas, numerosas y están distribuidas por toda la cavidad oral. En este grupo encontramos las glándulas labiales, las glándulas genianas, las glándulas linguales y las glándulas palatinas.

Aunque no producen tanta cantidad de saliva como las glándulas mayores, tienen una gran importancia por su producción de saliva continua.

Las glándulas salivales menores mantienen la humedad de la cavidad oral y ayudan a mantener a esta libre de infecciones por producir una película protectora.

 

¿Cuales son los síntomas de que tengo problemas en mis glándulas salivales?

Los problemas de las glándulas salivales pueden hacer que se irriten y se inflamen. Puedes notar los siguientes síntomas:

  1. un mal sabor en la boca;
  2. sequedad bucal;
  3. dolor en la cara o en la boca;
  4. inflamación en la cara o el cuello, o debajo de la lengua.

 

¿Que pasa si las glándulas salivales se dañan o no producen suficiente saliva?

¿Cuáles son las principales patologías asociadas a un trastorno en las glándulas salivales?

 

Xerostomía

La xerostomia consiste en la sensación de boca seca o sequedad bucal. Se produce por una diminución de saliva derivado de una alteración en las glándulas salivales.

Este trastorno se manifiesta en uno de cada cinco adultos entre los 18 y los 30 años y afecta a más de 40 % de la postilación a partir de los 50 años.

Produce grandes molestias como son la dificultad para hablar correctamente, comer y deglutir, sensación de ardor de boca,…

Podrías diferenciar dos tipos de xerostomía:

  • La xerostomía reversible. Normalmente provocada por ciertas pautas farmacológicas, tratamientos oncológicos,…Las glándulas salivales manifiestas una actividad mermada pero esta se puede estimular.
  • La xerostomía irreversible. Es la dada por un daño irreversible e irreparable de las glándulas salivales.

Las causas de la xerostomía pueden ser varias:

  • Diabetes
  • Estrés, ansiedad, depresión,…
  • Ciertas pautas de medicación (antiparkinsonianos, antiestamínicos,…)
  • La ausencia o pérdida de piezas dentales (provoca una menor estimulación en la boca y una disminución en la producción de saliva)
  • El consumo de tabaco y alcohol.
  • Una alimentación desequilibrada rica en hidratos de carbono y déficit de vitaminas (frutas y verduras).

 

Caries por falta de saliva

La caries dental es una patología infecciosa, contagiosa y multi-factorial que si no es tratada correctamente podrá provocar la destrucción total de la pieza dental y su pérdida prematura.

Una disminución en la producción de saliva favorecerá la aparición de caries dental debido que la saliva tiene una función de auto-clisis, o limpieza.

Si la saliva no arrastra los restos de comida, hay una proliferación bacteriana mayor que afecta directamente a las estructuras orales y a los dientes. Si presentamos una hiposalivación deberemos extremar nuestra higiene buco-dental mediante un correcto cepillado.

Asimismo, deberemos realizar revisiones periódicas en la consulta dental.

 

¿Qué enfermedades pueden afectar a las glándulas salivales?

La diminución de la producción de saliva o una hiposalivación puede estar causada por ciertas patologías, las más importantes son las siguientes:

  • Síndrome de Sjógren

Este es un trastorno autoinmune o patología en el cual glándulas como las salivales y lacrimales son destruidas. Puede afectar a órganos nobles del cuerpo, como riñones, pulmones,…

Hay una mayor incidencia en mujeres de 40-50años y raramente se muestra en niños.

  • Lupus

El lupus es una enfermedad de origen autoinmune que se origina por un mal funcionamiento del sistema inmune. Este puede tener una incidencia sobre la salud buco-dental.

  • La artritis reumatoide

Esta es una forma de artritis que cursa con dolor, rigidez, inflamación y pérdida de la función de las diferentes articulaciones del cuerpo humano. Suele iniciarse a mediana edad y es más frecuente en adultos mayores.

Puedes manifestarse de forma transitoria, es decir, aparecer y desaparecer, o también, puede ser constante. Hay una mayor incidencia en mujeres.

  • SIDA o VIH

En los primeros años de esta enfermedad, eran los dentistas quienes notaban sus primeras señales en la cavidad oral por un sistema inmune deprimido.

El mantener una correcta higiene buco-dental permite saber si el sistema inmune está deprimido.

  • Fármacos, quimioterapia y radioterapia

Fármacos, como ciertos antidepresivos, antihistamínicos, antipsicóticos, fármacos para el tratamiento del Parkinson, sedantes, metildopa, diuréticos  pueden ocasionar problemas en las glándulas salivales.

La quimioterapia o la radioterapia para el tratamiento del cáncer, frecuentemente causa daños en las glándulas salivales..

En conclusión, presentar la boca seca no es un tema baladí, sino que hay que tenerlo en cuenta porque podría ser ello indicativo de un problema mayor.

Realizar revisiones periódicas con nuestro dentista, la prevención, siempre será el mejor de los tratamientos.

 

Una dieta saludable es igual a dientes más sanos

Vitaminas y minerales que ayudan a nuestros dientes

Así como cada parte del cuerpo requiere de ciertos cuidados, la boca también lo necesita. Conoce las vitaminas y minerales que ayudan a nuestros dientes. Aprende qué alimentos contribuyen a que estén fuertes y sanos.

 

Una dieta saludable es igual a dientes más sanos

Aunque es muy común que se asocie la comida con la salud física. Pocas son las veces en las que se entiende que los alimentos pueden contribuir a tener dientes y encías mucho más saludables.

Para mantener dientes fuertes es necesario una dieta rica en nutrientes y vitaminas. Esta debe contener alimentos como: pescado, yema de huevo e hígado, vegetales de hojas verdes, frutas como la naranja, albaricoque, melón, calabaza, zanahoria y batata. Todas contribuyen a tener una buena salud bucal.

La web oficial de Colgate en su artículo nutrición y salud bucal destaca que una dieta pobre y poco balanceada conlleva a sufrir de caries o enfermedades periodontales. Son diversas las vitaminas que ayudan a los dientes. Por lo que te explicaremos cuáles son las que los ayudan a estar más saludables.

Vitaminas y minerales que ayudan a nuestros dientes

Como mencionamos antes, tener una dieta balanceada con muchas frutas y verduras contribuye de manera positiva a la salud de los dientes.

Refuerza su protección, previene las enfermedades bucales y la aparición de caries. Estos suelen ser problemas que se presentan sin importar la edad. Aquí te daremos una lista de vitaminas que contribuyen con la salud de tus dientes y en cuáles alimentos los puedes encontrar.

 

  • Vitamina D

Esta vitamina es esencial para el organismo, es producida por el mismo cuerpo al exponerse al sol. Algunos estudios han demostrado que esta puede ayudar a prevenir algunas enfermedades periodontales, las cuales pueden ser muy comunes.

También ayuda en la absorción del calcio y a aprovechar mejor sus beneficios, debes tomar en cuenta que sin la vitamina D el cuerpo no es capaz de realizar esta función. Así mismo evita que tengas deficiencias en caso de tener pérdida ósea y contrarresta la inflamación de las encías.

Satisfacer la necesidad de vitamina D es muy sencillo, debido a que el cuerpo la obtiene al recibir la luz del sol. Y aun así hay personas que no llegan a tomar la cantidad diaria que necesitan.

Muchos son los alimentos en los que la puedes encontrar, algunos de ellos son: pescados, atún en lata, en algunos hongos, comidas y bebidas fortificadas, leche, zumo de naranja, cereales y yemas de huevo.

 

  • Calcio

El calcio es un nutriente que ayuda a fortalecer los huesos. Entendiendo que los dientes son huesos es lógico que sea necesario incluir en la dieta alimentaria de niños y adultos alimentos que lo contengan.

La salud bucal de los bebés y niños depende en gran parte del calcio. Puesto que este es fundamental para el desarrollo óseo y de los dientes.

Se recomienda que por lo menos hasta los 12 años se busque incluir en su alimentación una buena cantidad de este mineral. Ya que es la etapa del desarrollo donde se están terminando de formar los huesos.

De igual manera el calcio ayuda a endurecer el esmalte de los dientes y fortalece la mandíbula. Este puede encontrarse en algunos alimentos tales como: leche, queso, yogurt, brócoli y el salmón.

 

  • Potasio

El potasio al igual que el calcio forma parte de la salud de los dientes y los huesos. Una de sus principales funciones es mantener equilibrada el agua del cuerpo al igual que el ácido base, estos están directamente relacionados con la transmisión de los impulsos nerviosos.

En el organismo los dientes funcionan como  una reserva alcalina la cual representa la base. Un alto consumo de frutas y verduras que sean ricas en este mineral ayudan a evitar la sensibilidad.

La cantidad de potasio que debe recibir un adulto no es la misma de un niño. La cantidad recomendada para los pequeños es de 0,5 a 1 gramo por día mientras para las personas grandes es de 3 a 5 gramos al día. Es importante no exceder en la ingesta de este mineral.

Otra gran ventaja del potasio es que ayuda a mejorar la densidad ósea. Junto con el magnesio evita que la sangre se vuelva demasiado ácida. Por lo que permite filtrar el calcio de los huesos y dientes.

Pueden encontrarse en bananas, judías, tomates, acelgas, papas, batata, aguacates, ciruelas pasas

 

  • Fósforo

Es uno de los minerales más abundantes en el organismo. El fósforo y el calcio se encargan de la construcción de los huesos y por ende de los dientes.

El fósforo es uno de los principales encargados del mantenimiento de las estructuras óseas. La deficiencia del mismo puede producir el desarrollo de caries y problemas a nivel de los huesos.

Este mineral se puede encontrar en una gran variedad de alimentos, como: los mariscos, las vieiras, las sardinas, el bacalao, el camarón, el atún, la soja, las lentejas, La carne de res, los panes integrales, los productos lácteos y muchos otros.

Debido a que el fósforo se encuentra en muchos alimentos es poco común que una persona presente una deficiencia de este mineral.

 

  • Vitamina C

Esta vitamina es sumamente necesaria para el crecimiento de los tejidos que conforman el cuerpo. Puede encontrarse en una gran variedad de verduras y en las frutas, sobre todo en las que son cítricas.

Ayuda a prevenir algunas enfermedades que afectan las encías como lo es la gingivitis. Ya que se encarga de fortalecer los tejidos que componen la boca. Está probado científicamente que aquellas personas que tienen una ingesta de vitamina C menor a la recomendada son más propensas a sufrir este tipo de enfermedad.

También promueve la generación de colágeno, lo que resulta ser positivo tanto para la salud bucal como para el cuerpo en sí. Sus beneficios antioxidantes ayudan a combatir los oxidantes que se encuentran en la boca.

Favorece la cicatrización de los tejidos y evita que se aflojen los dientes. Algunos alimentos donde se pueden encontrar son: la papaya, el perejil, la naranja, el brócoli, el kiwi, los pimientos rojos.

 

  • Vitamina A

Existen dos tipos de vitamina A, hay una de origen animal que se encuentra en productos como carnes, pescados y productos lácteos como lo son el queso, la leche y el yogurt. Y está la de origen vegetal que se encuentra en las frutas y las verduras como zanahoria, melocotón, mangos, espinacas y tomates.

Es una de las vitaminas que ayuda en la formación de los dientes. Es de suma importancia que esté en la dieta de los niños durante su etapa de crecimiento. La misma es capaz de reforzar el sistema inmunológico por lo que previene las infecciones.

La falta de la vitamina A hace que las personas estén más expuestas a sufrir de caries, ya que esta es una de las que se encarga del mantenimiento de los dientes. Otros grandes beneficios es que previene la resequedad de la boca y ayuda a su cicatrización.

 

  • Flúor

El flúor es uno de los minerales más utilizados en todo lo que tiene que ver con la buena higiene y la salud bucal. Este aporta una gran cantidad de beneficios, como el de reforzar el esmalte y proteger a los dientes de las caries.

Este es recomendable a cualquier edad, pues los dientes se deben cuidar con regularidad. Este mineral ayuda a remineralizar el esmalte y, cuando se está en etapa de adultez, tiene la función de prevenir la sensibilidad en los dientes.

Se puede encontrar en cremas dentales, enjuagues bucales y otros productos para la higiene bucal. Mientras que de manera natural se pueden encontrar en el té, los tomates, las judías, las lentejas, las cerezas, la sardina, el hígado de vaca o los pescados frescos.

 

Consejos para la higiene bucal

Si bien es cierto que una buena dieta favorece de manera positiva esto debe ir de la mano con una excelente higiene bucal. Aquí te daremos algunos consejos.

  • Debes limpiar de manera correcta tus dientes tres veces al día. Hacerlo más veces puede desgastar el esmalte con el tiempo.
  • Ir a hacerse revisiones por lo menos una vez al año.
  • Utiliza hilo dental para remover los residuos que se quedan entre los dientes.
  • Cambia tu cepillo de dientes de manera regular.
  • Agrega a tu rutina de higiene el enjuague bucal y si es con flúor mucho mejor.

Como podemos notar son muchas las vitaminas y minerales que ayudan a nuestros dientes. El consumo de una dieta rica en frutas y verduras, sumado a una buena higiene bucal son la clave para tener una sonrisa perfecta.