Las marcas radiológicas de la violencia doméstica

Los radiólogos pueden jugar un papel crucial en la identificación precoz de los signos de violencia de pareja a través de las imágenes

En la lucha contra la lacra que supone la violencia de género cualquier ayuda es bien recibida. Desde el campo médico, atención primaria, especialmente se hacen esfuerzos para detectar si los usuarios de los servicios médicos están sido sometidos a este tipo de violencia. Ahora tienen un nuevo aliado: los radiólogos.

Según un estudio que se publica en la revista «Radiology», estos especialistas pueden jugar un papel crucial en la identificación de los signos de violencia de pareja. Los radiólogos pueden localizar posibles patrones de lesión relacionados con la violencia y trabajar en estrecha colaboración con otros departamentos para brindar una atención especializada a las víctimas.

La violencia de pareja es un grave problema social y de salud pública prevenible que afecta a millones de personas en el mundo, especialmente mujeres. El término describe daño físico, sexual o psicológico por parte de una pareja o cónyuge actual o anterior.

La violencia de pareja es un grave problema social y de salud pública prevenible que afecta a millones de personas en el mundo, especialmente mujeres

«La radiología ha hecho contribuciones sustanciales a la detección de traumas no accidentales en niños, y la identificación de la violencia pediátrica es un componente esencial de la capacitación de un radiólogo; sin embargo, se sabe poco sobre el papel de las imágenes en la detección de la violencia de pareja», sostiene Bharti Khurana, investigador principal del estudio y radiólogo del Hospital Brigham and Women’s y de la Escuela de Medicina de Harvard en Boston (EE.UU.). «Las imágenes médicas pueden ofrecer pistas precoces de este tipo de violencia según la ubicación y el patrón de las lesiones nuevas y las antiguas».

 

Estudio

Los investigadores, para llegar a estas conclusiones, revisaron los registros médicos de 185 pacientes remitidos por el Departamento de Emergencias del Hospital Brigham and Women’s al programa de apoyo a la violencia de pareja durante 1 año y los compararon con un grupo control de 555 pacientes también atendidos en Urgencias. Los informes de todos los exámenes de imágenes de pacientes realizados en los últimos cinco años también fueron revisados.

Casi todas las víctimas de violencia de pareja eran mujeres (96%) y tenían una edad media de 34,2 años. En comparación con el grupo control, las víctimas de violencia se sometieron, de media, aproximadamente a cuatro veces más exámenes de imágenes en los cinco años previos. Las fracturas agudas y los hallazgos obstétricos / ginecológicos, como la pérdida del embarazo y la restricción del crecimiento intrauterino, se asociaron con mayores probabilidades de violencia doméstica, casi del doble o del cuádruple.

«Nuestro estudio sugiere que estos hallazgos comunes podrían ser indicadores de la existencia de violencia de pareja en un entorno de factores socioeconómicos específicos identificados previamente», señala la autora del estudio Elizabeth George.

Las imágenes médicas pueden ofrecer pistas precoces de este tipo de violencia según la ubicación y el patrón de las lesiones nuevas y las antiguas

El equipo de investigación descubrió, además, que las víctimas de violencia de pareja tenían más probabilidades de quedarse sin hogar (28%), tener un historial psiquiátrico (64%) o padecer un trastorno por abuso de sustancias (24%), en comparación con los pacientes que no había sufrido este tipo de violencia. Asimismo, observaron que el abuso físico era la forma más común de violencia entre parejas (84%), pero que los pacientes también se quejaban de abusos emocionales y verbales (44%). La agresión sexual se había producido en el 15% de las víctimas.

Khurana considera que «los radiólogos están en una posición única para compartir hallazgos imparciales de las interacciones de la víctima y el posible abusador». Alentados por los primeros resultados, los investigadores han ampliado el estudio para incluir especialistas en ortopedia, atención primaria, salud de la mujer, trabajo social y legal.

 

Sistema integrado

El objetivo final de la investigación es desarrollar un sistema integrado que use patrones derivados del análisis experto de las imágenes y datos clínicos que detecte y clasifique las lesiones y avise de forma automática a los médicos clínicos si las lesiones de un paciente tienen un nivel bajo o una probabilidad alta de ser el resultado de violencia de pareja.

En la siguiente fase del estudio, los investigadores planean usar el aprendizaje automático para reconocer los signos de la violencia de pareja y crear un sistema de alerta para una mayor confianza y solidez de los resultados, permitiendo a los proveedores de atención médica iniciar un diálogo con sus pacientes.